• jueves, 16 de septiembre de 2021
  • Actualizado 23:11

 

 
 

POLÍTICA

Caos en Ferraz: gritos de 'pucherazo', urnas, intento de moción de censura e incluso llantos

Nueve horas después del inicio de la reunión del Comité Federal, el sector de Pedro Sánchez propone votar en secreto mientras Susana Díaz insiste en disolver la Ejecutiva.

Un simpatizante muestra una pancarta a las puertas de la sede del PSOE durante la reunión del Comité Federal EFE Chema Moya
Un simpatizante muestra una pancarta a las puertas de la sede del PSOE durante la reunión del Comité Federal. EFE Chema Moya

El Comité Federal del PSOE ha decidido, tras horas de debate, votar en urna la celebración de un congreso extraordinario, según han informado a Europa Press fuentes de Ferraz. Las dos facciones del PSOE enfrentadas por el control del partido no se ponían de acuerdo en qué votar, ni cómo hacerlo, ni quién tiene derecho a ello: la reunión del Comité Federal que debería haber empezado a las 9.00 horas ha estado bloqueada casi nueve horas después.

Según han informado fuentes socialistas, el único avance que se producía en todas estas horas, la mayoría ocupadas en recesos, ha sido la constitución de la Mesa del Comité Federal, que finalmente han vuelto a integrar los mismos miembros que lo forman desde que Pedro Sánchez es secretario general: Verónica Pérez, en calidad de presidenta, Rodolfo Ares y Nuria Marín.

Sólo este paso ya ha costado varias horas y no ha conducido a más avances. En un momento, cuando se pensaba que comenzaba la reunión, se anotaron incluso turnos de palabra, que superaron de largo el centenar, pero este proceso se suspendió.

SUSANA DÍAZ INSISTE EN DISOLVER LA EJECUTIVA

A partir de las 15.00 horas, después de un incidente entre Ares y Pérez que acabó con la intervención de Pedro Sánchez proponiendo la readmisión a los 17 dimitidos, ha habido alguna intervención, pero únicamente para tratar cuestiones de orden. Entre ellas, ha estado la de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, que ha llamado a la calma y ha defendido la votación del informe de la Comisión de Garantías, que pide la disolución de la Ejecutiva y la puesta en marcha de una gestora.

Pero por el momento, y mientras en el exterior se viven repuntes de tensión por la presencia de militantes partidarios de Sánchez, todo sigue encallado. Miembros de los dos sectores aseguran que desean buscar una solución, pero admiten que no se ve luz al final del túnel.

Pasadas las cinco de la tarde, afines a Sánchez y críticos discrepan en tres asuntos: los 'pedristas' quieren que puedan votar los miembros que se mantienen en la Ejecutiva, y cuya legitimidad no conocen los otros; que el voto sea secreto y que lo que se someta al Comité Federal sea la propuesta de celebrar un congreso extraordinario.

Mientras tanto, los críticos creen que la Ejecutiva ya no existe y, por tanto, no puede votar; defienden que hay que hacerlo a mano alzada, como se hace siempre en estas reuniones, y que el sujeto de la votación sea el dictamen de la Comisión de Garantías que da paso a una gestora.

Los dos 'bandos' aseguran que tienen los apoyos suficientes para que sus tesis triunfen. De hecho, todos atribuyen a los contrarios el temor a perder como causa de que se retrase la votación.

LOS CRÍTICOS NO CREEN QUE SÁNCHEZ SE VAYA AUNQUE PIERDA

De esta manera, parece que no ha surtido ningún efecto el llamamiento que hizo este viernes el secretario general, en una comparecencia sin preguntas en Ferraz, en la que pidió a sus compañeros que no se enredaran en asuntos reglamentarios y se centraran en el tema de fondo, que resumió de la siguiente manera: o congreso y 'no' a Rajoy, o gestora y abstención.

Sin embargo, los críticos no creen que del mensaje de este viernes se pueda deducir que Sánchez se fuera a marchar si pierde la votación sobre el congreso, en el supuesto caso de que lo aceptaran.

Los afines a Sánchez reconocen que si se somete a votación ese asunto, también sería difícil acordar los siguientes pasos. Según dicen, en el hipotético caso de que el líder del PSOE perdiera la votación, lo que quedase de Ejecutiva debería convocar un Comité Federal para que nombrara una 'comisión política' que fijara un congreso extraordinario.

Sin embargo, los críticos defienden que la salida de Sánchez debe llevar a una gestora que gestione con tranquilidad el relevo. Y los afines al secretario general no aceptarían que ese congreso se dilatara en el tiempo.

En la mente de muchos está que, si el secretario general pierde ahora esta batalla contra los 'barones', como la califican, podría presentarse para intentar volver a la Secretaría General.

URNAS POR SORPRESA

Tras reiniciar la sesión cerca de las seis de la tarde, después de uno de los múltiples recesos que se han hecho hoy en el Comité Federal, se estaba discutiendo sobre si se votaba en urna o a mano alzada la celebración de un Congreso Extraordinario cuando propone la Ejecutiva en funciones, es decir, a mediados de noviembre.

Sin embargo, en medio de la discusión, Pedro Sánchez y la Ejecutiva Federal en funciones se han levantado, sin que la presidenta diera la orden de ir a votar, y se han dirigido a las urnas que han sacado por sorpresa y que estaban preparadas, según uno de los presentes, detrás de las pared del Comité Federal.

La salida de Sánchez y lo que queda de su Ejecutiva ha sido interpretada por los presentes como que abandonaban la sala del Comité Federal. Sin embargo, después se han dado cuenta de que no es que se fueran, sino que se habían levantado para ir a votar.

ACUSACIONES DE "PUCHERAZO", GRITOS Y LLOROS

Ante esta situación, los críticos han advertido de que se estaba votando sin el control de la Mesa del Comité Federal y sin un censo impugnable y han comenzado a oírse dentro de la sala gritos de "pucherazo" y de "tramposos".

Los críticos han considerado que la votación que se estaba llevando a cabo era "ilegal" porque se estaba haciendo fuera de todos los controles del partido y escondida de la vista del Comité Federal.

Este hecho ha generado situaciones de tensión con algunos dirigentes llorando o a punto de la histeria y otros calificando la situación de "lamentable" y de "locura". Algunos dirigentes que habían venido a Madrid con la intención de respaldar a Pedro Sánchez, estaban sorprendidos por la actuación de la Ejecutiva en funciones y se estaban replanteando su posición, según han asegurado a Europa Press.

Entre toda esta confusión, la presidenta andaluza, Susana Díaz, ha pedido que se parara la votación y que se haga de una manera ordenada y limpia.

RECOGIDA DE FIRMAS PARA MOCIÓN DE CENSURA

Además, el sector crítico ha comenzado a repartir impresos entre los miembros del Comité Federal para recoger firmas con las que hacer una moción de censura contra el secretario general Pedro Sánchez y sus afines en la dirección.

Según el artículo 36 "c" de los estatutos del PSOE, es necesario un 20 por ciento de los miembros del Comité Federal para poder presentar una moción de censura contra la Comisión Ejecutiva Federal y ésta tiene que ser apoyada por la mayoría absoluta de los integrantes del máximo órgano de gobierno del PSOE entre congresos.

Este hecho, la recogida de firmas para la moción de censura, ha sido aprovechado por los dirigentes de la Ejecutiva en funciones para decir que los críticos sí están reconociendo a la Ejecutiva de Pedro Sánchez alegando que no se puede hacer una moción de censura a una Ejecutiva que no se reconoce.


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