• miércoles, 25 de mayo de 2022
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TRINEOS

El navarro Baltasar Gallardo, bronce en el Mundial: “Cada perro es un mundo, como las personas”

El guía de trineos ha participado en el campeonato de larga distancia celebrado en Suecia con doce huskies siberianos.

Tras haber conseguido la tercera posición en el Mundial de larga distancia celebrado en Suecia el pasado mes de marzo, el guía de trineos navarro Baltasar Gallardo afirma que cada perro “es un mundo” y que el triunfo se lo debe a 12 de los 30 huskies siberianos que forman parte de su vida. En una entrevista con Efe comenta que “Hace cinco años quedamos primeros en este Campeonato del Mundo; fue una experiencia maravillosa. Tuve un equipo fantástico; los perros eran muy buenos y, lógicamente, estaban perfectamente entrenados”, recuerda este navarro de 51 años sobre la anterior Polardistans que consiguió ganar.    EFE/ Jesús Diges
El guía de trineos navarro Baltasar Gallardo junto a sus 'huskies' siberianos. EFE/ Jesús Diges.

Tras haber conseguido la tercera posición en el Mundial de larga distancia celebrado en Suecia en marzo, el guía de trineos navarro Baltasar Gallardo afirma que cada perro “es un mundo” y que el triunfo se lo debe a 12 de los 30 huskies siberianos que forman parte de su vida.

“Hace cinco años quedamos primeros en este Campeonato del Mundo, fue una experiencia maravillosa. Tuve un equipo fantástico; los perros eran muy buenos y, lógicamente, estaban perfectamente entrenados”, recuerda este navarro de 51 años sobre la anterior Polardistans que consiguió ganar.

En una entrevista con Efe, asegura que este año las cosas no pintaban del todo bien: “por desgracia, no llegaba a la calidad deportiva de 2017, al no poder contar con el 90% de aquellos perros. Se trataba de un equipo nuevo, y aunque el entrenamiento tuvo un buen nivel, está claro que apartar del equipo por problemas de lesiones a animales que eran titularísimos tiene sus consecuencias”.

Gallardo se subió al podio tras superar a otros cinco corredores: “de los 12 inicialmente inscritos, varios no acudieron finalmente por diversos problemas, como las restricciones por la covid, la falta de nieve en Escandinavia o las altas temperaturas”.

Recorrió los 300 kilómetros en algo menos de 24 horas, a las que hay que sumar las 4+6 horas de descanso obligatorias. Tras 85 kilómetros se detuvo en el primer ‘checkpoint’ para registrar el tiempo y someter a los perros a un exhaustivo control, que se repitió nuevamente al alcanzar los 205 km, y en la meta, momento en el que se comprueba al detalle que los sabuesos estén en buenas condiciones y así se pueda evitar la descalificación.

Entre su amplio palmarés, destaca su oro en el Mundial de larga distancia en 2017, el primer puesto en el Europeo de media distancia en 2006, su primera posición en la Vercors Quest francesa en 2014 y la Amundsen Race ese mismo año, dos veces ganador de la Saignelegier, la carrera más antigua de Suiza o sus 14 campeonatos de España.

“Uno va como un zombie; es importante no calentar a los perros y tener cuidado de no pasarse el cruce exacto… A las tres de la mañana es muy difícil tener la cabeza en su sitio y resulta inevitable tener algunos pensamientos o darles vueltas a diferentes asuntos. He llegado a escuchar a gente pidiéndome paso, girarme y no haber nadie”, cuenta. Sentirse fuerte a nivel psicológico en este tipo de pruebas es fundamental.

Tras dos años fuera de la competición, este ‘musher’ se presentó en el Mundial con 8 perros debutantes. Viajó al norte de Europa en su furgoneta con un total de 14 huskies, siendo 12 el máximo permitido para competir. Los elegidos fueron: Sancho, Reyes, Enzo, Michele, Doris, Jasmine, Pierito, Quick, Naglu, Adi, Chase y Timmie.

A pocas horas de comenzar la prueba, dos de sus mejores perros cayeron lesionados por lo que se vio obligado a incluir a la unidad B: “necesitaban días de descanso, pero ya no quedaba tiempo y no había otro remedio. Es como una plantilla de fútbol: todos están capacitados, pero la calidad marca la diferencia entre salir de inicio o quedarse en el banquillo”.

“Puse a dos perros con los que no habría contado en condiciones normales. En un momento dado llegué a pensar en salir con menos perros, pero en ese caso no habría tenido opciones de conseguir algún reconocimiento”, recuerda, y añade que, en caso de lesión repentina durante la carrera, el perro se sube en el trineo junto a él.

“Quedar tercero, dadas las circunstancias, me sabe a oro. No optaba al podio; únicamente luchaba por acabar la carrera, hay que tener en cuenta que entre el 20 % y el 50 % de participantes no llegan a terminarla”, comenta el único guía de trineo español que compite con esta raza en larga distancia.

Uno de los contratiempos fue el calor: “alcanzamos los dos grados de temperatura, algo excesivo para esas tierras, y los perros lo acusaron. Íbamos muy veloces en caravana un alemán, un francés y yo, así que decidí hacer un alto para alimentarles, pero la mitad de los animales estaban inapetentes y no probaron la comida. Me quedé descolgado, pero el checo (que iba segundo) dejó exhaustos a sus perros por el ritmo endiablado al que les sometió, y el francés sufrió algunos contratiempos. Ahí estuve fino y supe jugar muy bien mis bazas”.

Cada hora y media hacía un descanso de cinco minutos: “les calmo, les alimento, les hago alguna carantoña, veo que están bien, que no falta ningún calcetín, y seguimos”. Zorros árticos, alces o renos son algunos de los animales que se ha encontrado por los inhóspitos paisajes que ha atravesado.

La alimentación de sus compañeros de fatigas es a base de trucha, que contiene “más agua que otros alimentos”, y que alternan con ternera y salchichas energéticas. En cambio, su dueño tiró de 10 barritas energéticas para aguantar 40 largas horas, y aún le sobraron “2 o 3”. “La tensión cierra el estómago. Tenía que forzarme a comer”, añade.

Mil fueron los bonites que desplazó a Suecia para proteger las patas de sus perros. “Usamos la mitad; hemos tenido suerte porque empezó a nevar. Si el suelo está compacto, hay que cambiárselos en cada entrenamiento”. Cada protección cuesta 2 euros. Además, también se les cubre con un pequeño abrigo cuando las condiciones lo requieren.

A pesar del altísimo coste económico, Gallardo lo tiene claro: “aunque debemos asumir nosotros el precio, compensa totalmente por lo que disfrutamos. Me siento muy feliz cuando confluyen estas tres circunstancias: invierno, naturaleza y perros”.

Durante la entrevista rememora unos de los sucesos más peligrosos que le ha tocado vivir: “hace dos años el hielo se abrió, no pude frenar a mis perros, y cayeron al agua. Pero afortunadamente se mantuvieron a flote, me tiré a por ellos y cruzamos al otro lado del lago. Estábamos congelados y fue una situación dura y muy desagradable. Desde entonces miro con otros ojos a los lagos”.

Los perros descansan de junio a agosto; para evitar el calor, salen a primera hora de la mañana, y después a partir de las 19:00 o las 20:00. En su particular flota de 30 perros los hay de edades comprendidas entre los 19 meses y los 14 años.

Comenzó a preparar este último campeonato en septiembre, con dos tipos diferentes de entrenamientos: el carro para tierra de 320 kilos de peso, con el que entrena en el desierto de las Bardenas Reales, y el trineo vacío que no llega a 20 kilos. “Muscularmente los perros se hacen fuertes y luego vuelan”, reconoce.

Destaca la importancia de controlar la velocidad para no sobrecargar a los huskies; hay que cuidar la alimentación y procurar mantener la mente activa para no equivocar la ruta. La empresa de piensos premium Greenheart es uno de sus apoyos fundamentales para seguir adelante.

“Me gustaría que hubiese más gente compitiendo con huskies en larga distancia, pero haciendo un balance del coste que supone y el tiempo invertido, entiendo que no sea fácil practicar esta disciplina. Es un deporte de ricos practicado por pobres”, incide.

El año que viene, con motivo de la Finnmarkslopet, “la carrera de trineos más larga y exigente de Europa”, tendrá lugar un nuevo Mundial en el cabo Norte noruego. Es su próximo reto, pero advierte que será “bastante extrema y mucho más dura que la de este año”.

“Se trata del doble de kilómetros (600) con cuatro perros menos (8) y este año el 45% de los que salieron no acabaron. Tenemos mucha ilusión por estar en una cita a la que acude lo más granado de este deporte”, finaliza. EFE


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