PREMIUM  RÍO 2016

La historia de los Juegos Olímpicos: de Barcelona 1992 a Londres 2012

Los juegos, tras la caída del muro de Berlín, terminaron con los boicots y la organización mejoró moldeando los Juegos que conocemos.

Usain Bolt, medalla de oro olímpica en los 200 metros lisos en Londres 2012. EFE
Usain Bolt, medalla de oro olímpica en los 200 metros lisos en Londres 2012. EFE  

Tras la caída del muro de Berlín, terminaron los boicots, aunque no dejó de haber percances, como una bomba en Atlanta y varios casos de dopaje. En estos años surgieron algunos grandes nombres, varios que también competirán en Río 2016, como el deportista con más medallas de la historia, el nadador Michael Phelphs, o el hombre más rápido del mundo, Usain Bolt.

España consiguió ser sede de las primeras Olimpiadas son percances políticos o ideológicos y los españoles despuntaron durante estos años en el tenis, con rafael Nadal, y en baloncesto, 

los juegos se han consolidado como la primera fiesta de carácter universal, se han abierto a los profesionales de todos los deportes, han logrado la práctica paridad entre hombres y mujeres, han incorporado a los atletas discapacitados y han proporcionado a la humanidad imágenes inolvidables de solidaridad, superación y excelencia.

BARCELONA 1992

Los primeros Juegos sin boicots desde 1972 fueron una consecuencia de la nueva situación geopolítica mundial, tras la caída del muro de Berlín, la desintegración de la Unión Soviética, el fin del 'apartheid' en Sudáfrica y la división de la antigua Yugoslavia.

Las repúblicas exsoviéticas participaron como Equipo Unificado. Yugoslavia, reducida a Serbia y Montenegro y sancionada por Naciones Unidas por su intervención armada en Bosnia-Herzegovina, no pudo enviar equipos, pero sí deportistas individuales que compitieron bajo bandera olímpica.

Participaron en estos primeros Juegos realmente universales 9.356 deportistas de 169 países. Entre todos ellos destacaron los miembros de la selección estadounidense de baloncesto, el 'Dream Team', por primera vez compuesta por los profesionales de la NBA. Michael Jordan, Larry Bird, Magic Johnson, Pat Ewing y Charles Barkley ganaron el oro de manera brillante.

Otro gran triunfador de los Juegos fue el gimnasta del Equipo Unificado Vitaly Scherbo, con sus seis oros.

Grandes nombres de los Juegos fueron asimismo la argelina Hassiba Boulmerka (1.500), la etíope Derartu Tulu (10.000), los estadounidenses Kevin Young (400 m.v.) y Gail Devers (100) y la nadadora húngara Krisztina Egerszegi, con 3 oros.

España, que ganó 22 medallas, una cifra aún no igualada, contó entre sus triunfos más sonoros con el de la selección de fútbol, tras una emocionante victoria por 3-2 en el Camp Nou sobre Polonia, y con el de Fermín Cacho en los 1.500 metros.

El Equipo Unificado ganó el medallero con 45 oros (112 medallas), por 37 de Estados Unidos (108) y 33 de la Alemania reunificada (82)

Los de Barcelona quedaron para la posteridad como ejemplo de la manera en que los Juegos pueden impulsar la transformación urbanística de una ciudad. También se recordará siempre por el que está considerado el mejor encendido del pebetero olímpico, mediante una flecha de fuego lanzada por el arquero paralímpico Antonio Rebollo.

ATLANTA 1996

Michael Johnson, que acabó con el viejo récord del italiano Pietro Menea en los 200 metros, y Carl Lewis, que ganó en la longitud su noveno oro olímpico, dignificaron deportivamente los Juegos del Centenario, que, en el plano organizativo, decepcionaron a los participantes de todo el mundo.

La muerte de dos personas por la explosión de una bomba en el Parque Centenario, principal zona recreativa de Atlanta, dejó en evidencia el complicado dispositivo de seguridad puesto en marcha para los Juegos, en los que participaron 10.318 atletas de 197 países.

Mohamem Ali, oro en los Juegos de Rima 1960, fue el responsable de encender el pebetero, en una imagen para la historia.

Estados Unidos volvió a imponerse en el medallero general veintiocho años después, cómodamente, con 101 medallas y 44 oros, muy por encima de Rusia, con 63 medallas y 20 triunfos.

Pero el equipo local se encontró con sonoros fracasos. Los cubanos les dominaron en béisbol y boxeo, los canadienses les quitaron el oro en los 100 metros lisos y en el relevo 4x100 y nadadores de muy diversa procedencia, encabezados por la irlandesa Michelle Smith (tres oros y un bronce), abrieron amplias fisuras en su dominio de la piscina.

La selección estadounidense de baloncesto pasó de nuevo como un ciclón sobre sus rivales. Yugoslavia fue un digno rival que resistió el torbellino durante media hora y luego perdió toda opción. Oscar Schmidt se despidió de la selección brasileña participando en sus quintos Juegos Olímpicos.

Dos números uno en lo suyo, Andre Agassi y Miguel Indurain, dieron categoría olímpica a dos deportes hasta entonces poco considerados en los Juegos, el tenis y el ciclismo.

El equipo estadounidense de gimnasia artística femenina se proclamó por primera vez en la historia campeón olímpico, pero la final individual fue para la ucrania Lilia Podkopayeva. Rusia y el chino Xiaoshuang Li se llevaron los respectivos oros masculinos.

Grandes nombres de la historia de deporte pasaron por los Juegos con más pena que gloria, entre ellos Sergey Bubka, Javier Sotomayor, Jackie Joyner, Janet Evans o Vitali Scherbo.

El turco Naim Suleymanoglu ganó en halterofilia su tercer oro consecutivo en tres Juegos.

Los Juegos sufrieron de numerosos fallos organizativos. Los problemas con el transporte hicieron llegar tarde a los entrenamientos, incluso a la competición, a numerosos atletas; muchos se quejaron de incomodidad y falta de limpieza en la Villa y varios tuvieron problemas con el excesivo celo de la policía local.

El sistema informático se reveló incapaz de ofrecer los datos más elementales: listas de salida y clasificaciones. Medios de comunicación de todo el planeta presentaron quejas formales al Comité Organizador y a la empresa responsable, IBM, y solicitaron la devolución de los pagos realizados por adelantado.

SYDNEY 2000

Los últimos Juegos de la era Samaranch fueron un éxito deportivo y organizativo. Reunieron a 10.651 atletas de 199 países, que compitieron en 28 deportes.

La natación puso los récords -quince plusmarcas mundiales-, el atletismo los grandes nombres -la luego sancionada por dopaje Marion Jones, que tuvo que devolver sus cinco medallas; Cathy Freeman, Michael Johnson- y el público de Sydney la deportividad y un alto conocimiento de las reglas de competición.

En la piscina, los holandeses Pieter van den Hoogenband e Inge de Bruijn fueron los máximos protagonistas. Cada uno impuso tres récords. Para la afición local, la figura fue sin embargo Ian Thorpe, que ganó los 400 libre y condujo a los relevos australianos 4x200 y 4x100 libre a victorias históricas sobre Estados Unidos.

La estrella del Estadio Olímpico fue la australiana Cathy Freeman, que paseó su condición de aborigen en dos actuaciones memorables: el encendido del pebetero en la ceremonia inaugural y la victoria en los final de 400 metros libre.

El polaco Robert Korzeniowski ganó los dos oros de las dos pruebas de marcha, los 50 y los 20 kms, ésta gracias a la polémica descalificación del marchados mexicano Bernardo Segura. También se privó de su medalla de oro, esta vez por dopaje, a la gimnasta rumana Andrea Raducan.

Debutaron en los Juegos el triatlón y el taekwondo, al igual que la halterofilia y el pentatlón moderno femeninos.

Estados Unidos se impuso en el medallero final, con 36 medallas de oro por 32 de Rusia.

ATENAS 2004

Los Juegos regresaron a Grecia, su cuna, en una edición marcada por las dificultades organizativas y presupuestarias. 10.625 atletas representaron a 201 países, nueva cifra récord.

Fueron los Juegos de la consagración del mejor deportista olímpico de todos los tiempos, el nadador estadounidense Michael Phelps, que ganó allí ocho medallas, seis de oro.

El marroquí Hicham El Guerrouj hizo doblete en 1.500 y 5.000, algo que no pasaba desde hacía 80 años. El último en lograrlo había sido el legendario finlandés Paavo Nurmi, en 1924.

Otros hechos destacados fueron el doblete de Argentina en baloncesto (eliminó a Estados Unidos en semifinales) y fútbol (sin ningún gol en contra), el sorprendente éxito chileno en tenis masculino, con oro y bronce en individuales y título en dobles, y la habitual victoria de la piragüista alemana Birgit Fischer.

La competición de lanzamiento de peso se desarrolló en la antigua Olimpia. Este gesto simbólico fue mancillado por el ganador, el ucraniano Yury Bilonoh, de quien se descubrió con posterioridad que estaba dopado.

Los atletas griegos Costas Kenteris y Ekaterini Thanou protagonizar una historia rocambolesca para huir de un control y terminaron por renunciar a su participación.

Estados Unidos (36 oros), China (32) y Rusia (28) encabezaron el medallero final.

PEKÍN 2008

El estadounidense Michael Phelps y el jamaicano Usain Bolt fueron las dos grandes estrellas de los Juegos de Pekín, en los que China se erigió en la primera potencia deportiva del mundo, con 15 oros más que Estados Unidos.

Phelps se colgó ocho medallas de oro y superó la gesta de su gran ídolo de niño, su compatriota Mark Spitz, que en Múnich'72 logró siete títulos olímpicos.

Usain Bolt fue la otra gran sensación de los Juegos. El caribeño destrozó los récords del mundo de los 100 y los 200 metros, además del relevo 4x100, con una demostración de potencia nunca antes vista.

Liu Xiang, el gran ídolo deportivo del país junto con el pívot Yao Ming, era la máxima esperanza de los chinos para oír su himno en el estadio del Nido, pero el campeón olímpico y mundial de los 110 vallas se retiró lesionado justo antes de competir.

La gimnasia fue un festival de medallas para China. En total, de los 14 podios de hombres y mujeres, solo los de salto masculino y suelo femenino no tuvieron a un local en alguno de sus escalones.

En la capital china se consagró como la mejor raqueta del momento el español Rafael Nadal, que ganó la final al chileno Fernando González un día antes de proclamarse número uno del mundo.

La saltadora de pértiga rusa Yelena Isinbáyeva revalidó su título de Atenas y de paso regaló al orbe su plusmarca número 24 para dejar el listón a 5,05.

El nuevo 'Dream Team' de Kobe Bryant fue una apisonadora hasta que se topó en la final con España, la campeona mundial, que le obligó a emplearse a fondo. El resultado final, 117-108.

El fútbol olímpico volvió a dar la medalla de oro masculina a Argentina, integrada por grandes figuras como Lionel Messi, Sergio Agüero, Juan Riquelme o Ángel di María.

Una de las mayores gestas de los Juegos la protagonizó el etíope Kenenisa Bekele, al hacer doblete en los 5.000 y 10.000 metros.

Las mujeres más laureadas fueron la nadadora australiana Stephanie Rice y la gimnasta Kai Zou, ambas con tres oros, mientras que la que más medallas cosechó fue la nadadora estadounidense Natalie Coughlin, con seis.

También destacaron los tres oros del ciclista británico Chris Hoy, en unos Juegos recordados por sus soberbias instalaciones y su impecable organización.

LONDRES 2012

Los Juegos de Londres devolvieron a Estados Unidos la supremacía en el medallero, con 46 oros, y entronizaron a leyendas como Michael Phelps y Usain Bolt.

Phelps se convirtió en el deportista más laureado de todos los tiempos con 22 medallas, el que más oros ha ganado, con 18, y el más premiado de Londres, con cuatro títulos olímpicos. El 'tiburón' de Baltimore anunció su retirada, pero dio marcha atrás y se le espera también en Río 2016.

El jamaicano Usain Bolt hizo el más difícil todavía con un doble-triple, es decir engrandeció su condición de ser el hombre más rápido del planeta al revalidar los títulos de 100, 200 y relevos 4x100, este último con récord del mundo.

México escribió la página más gloriosa de su historia olímpica al ganar por primera vez el torneo de fútbol en un gran partido ante Brasil.

La nadadora estadounidense Missy Franklin fue la reina de la piscina con cuatro oros y una plata, aunque irrumpieron otras figuras emergentes como la jovencísima lituana Ruta Meilutyte, la campeona más joven, con 15 años y 133 días, así como la china Shiwen Ye, de 16, que incluso mejoró en los últimos 50 metros de los 400 estilos el registro que había marcado en la prueba masculina el campeón de la distancia, el norteamericano Ryan Lochte.

En atletismo hubo un impresionante doblete para delirio de los aficionados locales de Mo Farah en los 5.000 y 10.000 metros, así como el récord del mundo del keniano David Rudisha en los 800 y los tres oros de la estadounidense Allyson Felix en 200, 4x100 (éste con récord del mundo) y 4x400.

El orgullo mayor de los británicos fue sir Chris Hoy, el auténtico monarca del ciclismo de pista que sumó su séptimo oro olímpico, más que ningún otro atleta del país.

Su compatriota Bradley Wiggins, primer británico en ganar el Tour de Francia tres semanas antes y poseedor también de siete medallas olímpicas, venció en la contrarreloj.

Andy Murray y Serena Williams dominaron el tenis y Estados Unidos refrendó su dominio absoluto en el baloncesto con Kevin Durant como máximo encestador del torneo con 156 puntos.

La seguridad, pese a que se necesitó a última hora el refuerzo del ejército, evitó cualquier incidente extradeportivo y el tráfico en una ciudad tan congestionada como la capital británica tampoco fue un impedimento.


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