PREMIUM  FIESTAS DE TUDELA

Gloria y sangre en Tudela: puerta grande para Pacheco y grave cogida a Javier Cerrato en la corrida de Murteira

Antonio Nazaré perdió el triunfo con la espada mientras que al peruano Galdós le tocó el peor lote en suerte, pero dejó interesantes destellos. 

El banderillero Javier Cerrato resulta cogido por un toro de Murteira Grave en la primera corrida de las fiestas de Santa Ana en Tudela. PABLO LASAOSA
El banderillero Javier Cerrato resulta cogido por un toro de Murteira Grave en la primera corrida de las fiestas de Santa Ana en Tudela. PABLO LASAOSA  

La primera corrida de la Feria de Santa Ana en Tudela dejó para el recuerdo la puerta grande de un joven torero, Miguel Ángel Pacheco, y la fea y grave cogida al banderillero de su misma cuadrilla, Javier Cerrato. 

Pacheco llegaba a Tudela después de tomar la alternativa hace sólo 5 días en la Línea de la Concepción. Y sumó una segunda puerta grande en su segundo festejo como matador de toros, esta vez ante astados portugueses de Murteira Grave

Javier Cerrato, por su parte, fue intervenido quirúrgicamente en el Hospital Reina Sofía de Tudela, donde quedó ingresado, después de sufrir una cornada de 20 centímetros en el muslo de su pierna derecha que afectó al triángulo de scarpa. 

Cerrato fue prendido por Cumprido, el tercero de la tarde, un toro con genio y peligro de Murteira Grave, al que Pacheco luego cortó una merecida oreja. 

Lo había recibido el matador de rodillas, aunque el toro salió suelto de inicio. El de Murteira repitió con codicia en la muleta y por momentos parecía superar al joven diestro, que se veía superado por al animal, con mostraba su peligro. Superó el diestro esas carencias con ganas y valor para cerrar la faena con una estocada desprendida que le valió su primera oreja. 

Salió en el sexto a rubricar la tarde, decidido, con un toro noble y colaborador, al que se le terminó el gas y con el que se lució de rodillas y a base de desplantes. Mató de una certera estocada y el público pidió las dos orejas, aunque sólo le fue concedida una, suficiente para su segunda puerta grande tras su breve doctorado. 

Antonio Nazaré debió haber acompañado a Pacheco por la puerta del encierro de Tudela después de dejar los mejores momentos de la tarde, con un toreo de aplomo y de casi una década de alternativa. Para él fue el mejor lote de la tarde, incluido el noble y colaborador primero, que lejos de pararse y perder fuelle permitió al matador alargar la faena. 

Catalán, el primero de la tarde, fue aplaudido en el arrastre. Sin ser un dechado de bravura, embistió con clase por ambos pitones y repitió con ritmo. Nazaré cortó una oreja después de una estocada baja. 

En el cuarto de la tarde se vieron las mejores tandas con la mano derecha del torero sevillano, en una faena que completó casi junto a la puerta de toriles porque el toro buscó las tablas y la querencia. Protestó el de Murteira por el pitón izquierdo y Nazaré cuajó casi toda la faena a base de derechazos, algunos largos y que calaron en el tendido. 

Falló al colocar una media estocada sin efecto y marró después hasta en cuatro ocasiones con el descabello. Así se evaporó el triunfo y la salida a hombros. 

El peor lote de la tarde, con diferencia, correspondió al peruano Joaquín Galdós. Tuvo que abreviar con el desclasado segundo de la tarde, que pegaba derrotes y se quedaba corto en sus embestidas. 

El quinto era de más calidad, pero estaba justo de fuerza, no transmitía y tuvo el limeño que exprimir al toro para arrancar un par de tandas de mérito. Eso, junto a una buena estocada le valieron la oreja y el calor del público de Tudela

FICHA

Seis toros de la ganadería portuguesa de Murteira Grave; justos de presentación, noble y colaborador el primero; desclasado el segundo; con movilidad y peligro el tercero; con calidad pero protestón el cuarto, parado el quinto; noble el sexto. 

Antonio Nazaré, de verde manzana y oro: oreja y palmas tras aviso.

Joaquín Galdós, de caldero y oro: silencio y oreja

Miguel Ángel Pacheco, blanco y oro: oreja y oreja.

Presidencia: a cargo de Jorge Sáenz Gil, asesorado por Inocencio Lamana y Francisco Javier García (veterinario). Cumplió correctamente con su cometido. 

Incidencias: no llegó a media entrada en tarde calurosa de 37 grados y algarabía en el sol con el buen ambiente y diversión de las peñas. El banderillero Javier Cerrato fue intervenido por cornada de 20 centímetros en el muslo de su pierna derecha que afectó al triángulo de scarpa. El banderillero Ángel Gómez Escorial sufrió un puntazo en la barbilla al banderillear, de carácter leve. 


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Gloria y sangre en Tudela: puerta grande para Pacheco y grave cogida a Javier Cerrato en la corrida de Murteira