BALANCE DE LEGISLATURA

Cuatros años 'crujidos' a impuestos: Barkos aplica su hachazo fiscal a familias y empresarios navarros

La presidenta de la marca blanca del PNV en Navarra accedió al poder con una reforma fiscal bajo el brazo que ha sido objeto de múltiples polémicas desde su aprobación.

El consejero Mikel Aranburu visita la oficina de Hacienda. IÑIGO ALZUGARAY
El consejero Mikel Aranburu visita la oficina de Hacienda. IÑIGO ALZUGARAY  

No hacía ni dos meses que la presidenta Uxue Barkos se había instalado en el Palacio de Navarra cuando sonaron los primeros tambores de guerra en el ámbito fiscal.

Ella y su cuatripartito nacionalista habían pactado una reforma íntegra de la fiscalidad de la Comunidad foral. Unos cambios que buscaban el consenso de la Cámara pero que, lejos de ese primer anhelo, han acabado por 'crujir' a los navarros a impuestos.

Empresas y sobre todo familias iban a ser desde el principio de esta legislatura 'machacadas' económicamente por la marca blanca del PNV en Navarra. 

La presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos, pidió en esos momentos "tiempo" para que su equipo presentase el proyecto de reforma fiscal que entraría en vigor en 2016. "Seguro que da menos miedo cuando se conozca", aseguró la líder del Ejecutivo. Pero lejos de eso, a muchos navarros aún les tiemblan las piernas cuando se acerca el temido momento de hacer la declaración de la renta.

Una supuesta pérdida de ingresos, unidos a los deseos por convertir a la Comunidad foral en parte del territorio vasco (aunque ha terminado en peor posición en el aspecto fiscal que sus vecinos) fueron las escusas del cuatripartito nacionalista para pactar esta reforma fiscal con el descontento ciudadano y, por supuesto, sin el apoyo de la oposición.

Pronto las cifras comenzaron a pulular por la Comunidad foral. 174.000 navarros iban a resultar perjudicados con los nuevos impuestos en Navarra gracias a una reforma fiscal que el propio consejero de Hacienda, Mikel Aranburu, catalogó de "socialista".

Pronto arrancó el debate en el Parlamento de Navarra con la negativa de UPN y PPN, que ya mostraron su intención de enmendar a la totalidad este proyecto con el que Barkos se había propuesto hacer 'sufrir' a los navarros. Por su parte, el PSN optó por introducir enmiendas y supeditó su voto favorable a que sus propuestas siguieran adelante.

La Confederación de Empresarios de Navarra y el colectivo autónomo pusieron rápidamente el grito en el cielo y mostraron su rechazo ante los cambios normativos que introducía la polémica ley en el denominado impuesto de sociedades.

"El enfoque de la reforma, expresado en el conjunto de las medidas que contiene el borrador, se dirige justamente en dirección contraria a lo que se está proponiendo con carácter general en nuestro país, y especialmente en las comunidades vecinas", alertaron los empresarios de la Comunidad foral.

Finalmente, el PPN decidió recurrir a los servicios jurídicos mientras el consejero del ramo, Mikel Aranburu, siguió defendiendo 'a capa y espada' su reforma fiscal.

El 10 de diciembre de 2015, la nueva norma continuó su curso parlamentario tras ser rechazadas las dos enmiendas a la totalidad formuladas por UPN y PPN. A todo esto le siguió el debate de 68 enmiendas parciales hasta que el 22 de diciembre, la reforma fiscal en Navarra quedó aprobada.

El consejero de Hacienda y Política Financiera, Mikel Aranburu, insistió en que sus efectos iban a ser "limitados", pero que esperaba que la recaudación se incrementara en torno a un 1,5% en 2016 y un 2,7% en 2017. Asimismo, alegó que las medidas iban a dotar al sistema tributario de una "mayor progresividad y equidad”. Eso decían...

Con el arranque del año 2016, el Gobierno Barkos puso en marcha toda su maquinaria propagandística para tratar de 'vender' a los ciudadanos su reforma fiscal. Sin embargo, la campaña de la declaración del IRPF será recordada por muchosnavarros por el 'palo' que Hacienda le dio.

Así el cuatripartito, que se presentaba como el 'Robin Hood' de los impuestos, mostró su satisfacción tras haber 'crujido' a miles de navarros en su primera declaración de la renta con el 'cambio'.

De hecho, el consejero de Hacienda y Política Financiera, Mikel Aranburu, subrayó el "éxito" de la reforma fiscal llevada a cabo por su Gobierno y avaló la "buena marcha" de la economía. Pero los ciudadanos pidieron al Defensor del Pueblo que instara al Gobierno de Barkos a introducir cambios ante el aluvión de quejas recibidas en ese primer año de reforma.

Tanto fue así que el Gobierno de Navarra 'pasó por el aro' y anunció cambios en su reforma fiscal en ese mismo verano de 2016, ya que aunque trataron de venderla como buena, hasta el propio Ejecutivo se quejó de ella y Aranburu lamentó que el equipo de Barkos tuviera que gastar menos al no haber tenido el comportamiento adecuado.

A pesar de los cambios, otras formaciones políticas como UPN presentaron su propia reforma fiscal e incluyeron una calculadora para conocer cuanto de más habían pagado los navarros desde que Uxue Barkos accedió al poder.

No obstante, la presidenta insistió en que había margen de mejora. Barkos señaló que "la política fiscal debe ser una política viva para atender aquello en lo que se pudiera no haber acertado en reformas anteriores, pero sobre todo buscar el mayor equilibrio y el mayor reparto de riqueza y responsabilidades a la hora de aportar".

Pero descartó una bajada de impuestos: "No se puede hacer si no si no se acompaña de aquellos recortes a los que habrá de someter determinados servicios públicos ante una bajada evidente de ingresos", añadió.

Las críticas volvieron a surgir con fuerza entre los partidos de la oposición que catalogaron los nuevos cambios introducidos en 2017 como "una bajada de sueldo" para el conjunto de la ciudadanía navarra, así como un claro "afán recaudatorio" por parte del Gobierno cuatripartito. Unas declaraciones que no tardaron en ser desmentidas por el consejero de Hacienda, Mikel Aranburu.

CIUDADANOS, FRITOS A IMPUESTOS Y LAS EMPRESAS SE REBELAN

Un estudio cayó como un 'jarro de agua fría' para el Gobierno de Barkos al constatarse de que el 70% de los negocios navarros veían como "negativa" su preciada reforma fiscal. Unos datos que también se tradujeron en una gran caída en el número de empresas constituidas en la Comunidad foral

Hasta dos años tardó el Gobierno de la marca del PNV en Navarra en hacer balance de esta nefasta reforma fiscal. El consejero de Hacienda y Política Financiera del Gobierno de Navarra, Mikel Aramburu, afirmó en 2018, tras realizar el balance de la campaña de la declaración de renta y patrimonio de 2016, primer año de aplicación de la reforma fiscal, que "se han cumplido los objetivos de las modificaciones tributarias, y la senda de eficacia, progresividad y equidad de los impuestos de renta y patrimonio se cumplen".

En total más de la mitad de la población, el 51% de los contribuyentes, paga más que en la anterior declaración de la renta. Así, aseguró que "un 44% de los declarantes pagan menos que en la situación anterior, un 5% están igual, un 19% pagan 30 euros más al año, y el resto, un 32% de declarantes, pagan de media 215 euros más que el año anterior".


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