• sábado, 25 de junio de 2022
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SALUD

Los factores que más influyen en la incidencia del Covid en las residencias navarras

La UN, Foro QPEA y ASBAR-IDEA han presentado las conclusiones de un estudio que mide el impacto del covid en geriátricos.

La residencia de ancianos de Amavir Betelu vacuna a sus residentes con la segunda dosis del coronavirus para conseguir la inmunidad al virus. MIGUEL OSÉS
La residencia de ancianos de Amavir Betelu vacuna a sus residentes con la segunda dosis del coronavirus para conseguir la inmunidad al virus. MIGUEL OSÉS

La falta de sectorización en grupos de residentes o unidades de convivencia, los ascensores, el porcentaje de habitaciones dobles o el tipo y la efectividad de la ventilación en el edificio son algunos de los factores arquitectónicos que "más han podido influir" en el aumento de riesgo de contagio de Covid-19 en las residencias navarras.

Estas son algunas de las conclusiones de un proyecto de investigación de la Universidad de Navarra (UN), Foro QPEA y ASBAR-IDEA presentado este viernes en Civican.

Asimismo, el estudio subraya que la gestión de las personas y los espacios, y la rehabilitación de residencias antiguas podrían ser estratégicas para desarrollar "un modelo cuyo foco sea la atención integral de la persona".

También se ha comprobado que la alta incidencia externa en la Zona Básica de Salud donde se ubica el centro "está correlacionada con una mayor tasa de incidencia".

Según ha informado la Universidad de Navarra en nota de prensa, la investigación ha analizado en 71 residencias navarras cómo han influido los factores arquitectónicos y ambientales en el número de fallecidos, y en su impacto físico y psicológico durante la pandemia.

El trabajo, patrocinado por Fundación Caja Navarra y Fundación La Caixa, dentro del programa Navarra Solidaria, se ha realizado a través de encuestas diseñadas ad hoc, grupos de discusión con los perfiles más involucrados, la monitorización de las condiciones ambientales y los datos de incidencia y mortalidad suministrados por el Gobierno de Navarra.

"Aunque la investigación se haya llevado a cabo en Navarra, los resultados son extrapolables al resto de residencias geriátricas de España; y pueden ser un buen punto de partida para prevenir y controlar futuras pandemias relacionadas con virus respiratorios", ha indicado Ana Sánchez-Ostiz, investigadora principal del proyecto.

El estudio destaca la antigüedad y el tamaño de la residencia como factores determinantes en los casos de covid. Los datos obtenidos apuntan que la incidencia ha sido mayor en las más antiguas y también en las más grandes, especialmente en el caso de los contagios: 329 por mil frente 218 por mil en las más pequeñas.

CONCLUSIONES DE UN ESTUDIO "MULTIDISCIPLINAR"

Según el estudio, desde el punto de vista arquitectónico el factor que más ha influido en el número de contagios es la falta de sectorización en grupos de residentes o unidades de convivencia. La mayoría de las residencias tiene plantas de habitaciones separadas de las zonas comunes "por lo que no se pueden crear grupos burbuja".

Del mismo modo, los ascensores, la falta de independencia entre recorridos covid/no covid, el mayor porcentaje de habitaciones dobles y baños compartidos, el comedor y la sala de estar juntas o el tipo y efectividad de la ventilación aumentan el riesgo. Estos factores se encuentran "en mayor medida" en las residencias antiguas.

Desde el punto de vista ambiental, las residencias más antiguas, que solo tienen ventilación natural, tienen "más dificultades" para controlar la ventilación y temperaturas en los rangos adecuados. Para garantizar el confort, los medidores de CO2 resultan una "medida útil para determinar cuándo es necesaria la ventilación".

Entre los factores "clave" de la gestión de la pandemia en los centros, el trabajo destaca la implantación de un modelo de Atención Integral Centrada en la Persona como sistema de disminución del riesgo e impacto biopsicosocial de la enfermedad en los residentes, así como la digitalización y un plan de contingencia adecuado a cada residencia con seguimiento y evaluación.

Para finalizar, subraya que las personas más autónomas son las que "más deterioro biopsicosocial han sufrido al haber visto disminuida su atención y actividades significativas".

Entre "el desgaste" sufrido por los equipos de profesionales se acentúa el de "aquellos voluntarios que trabajaron en exclusividad en la zona covid". Asimismo, se hace hincapié en la "baja digitalización del sector, dificultando las conexiones de los residentes con su familia y entorno".

PROPUESTAS DE PREVENCIÓN Y ACTUACIÓN ANTE FUTURAS PANDEMIAS

Desde el punto de vista del diseño arquitectónico, los investigadores proponen que cada residencia realice un Plan de Adaptación del edificio que cumpla con criterios como diseñar por fases unidades de convivencia (en el caso de que no las haya), que puedan servir como unidades de aislamiento en caso de pandemia, aumentar el número de habitaciones individuales o prever la modificación de la residencia por fases para tener al menos dos ascensores, dos escaleras y dos recorridos independientes diseñados con los estándares actuales (anchuras, ventilación, iluminación, etc.).

En este Plan de Adaptación, los investigadores también sugieren la rehabilitación de la envolvente térmica del edificio -cubiertas, fachadas y ventanas- y dotar de sistemas de protección solar, mejorar la regulación y el control de la calefacción, así como instalar en todas las residencias medidores de CO2.

Por ello, consideran "muy necesario" que las administraciones públicas creen un programa específico de ayudas económicas para las obras de rehabilitación energética, de accesibilidad y criterios arquitectónicos que puedan prevenir la transmisión de la covid, de los centros residenciales gerontológicos, de forma similar a los programas existentes de rehabilitación de viviendas.

Los investigadores sugieren un plan en el que se contemplen tres escenarios de actuación protocolizados. El primero, para atender los casos en los que exista un brote puntual, el segundo en el que haya un brote controlado en una unidad covid estanca, y un tercero en el que el brote no esté controlado y sea necesario derivarlo a recursos intermedios y hospitales con los que exista una coordinación previa.

Este protocolo contempla acciones de actuación como el control de accesos, distancia de seguridad, tiempos de usos o turnos en estancias comunes, etc.; y otros específicos de ventilación, visitas, usos de espacios de los trabajadores, implantación de mejoras y cambios que han funcionado en la gestión del covid, formación a profesionales en este plan de contingencia y la apuesta por el modelo de la atención integral de la persona.

Entre las propuestas desde la perspectiva biopsicosocial destaca desarrollar la implantación del modelo de Atención Integral de la persona para superar las debilidades, formar e implantar equipos interdisciplinarios, implantar medidas y ofrecer apoyo al equipo de profesionales para disminuir el riesgo de fatiga y burnout; y apostar por la digitalización "para mejorar la accesibilidad, cognición e interrelación de los residentes".

El equipo investigador está formado por los investigadores de la Universidad de Navarra, Ana Sánchez-Ostiz, M. Carmen Larráyoz, Dolores López, Aurora Monge, Purificación González, Ana Isabel Vitas y Juan Echeverría; y por investigadores del Foro QPEA y ASBAR-IDEA, Pilar Suárez, Inés Aztarain, Rafael Sánchez-Ostiz y Nuria Garro.

El proyecto está realizado por Foro Qpea junto con la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra como especialistas en diseño de centros gerontológicos. También con la empresa Idea, gestora de servicios sociosanitarios con más de 15 años de experiencia en la atención a personas mayores.


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