• martes, 07 de diciembre de 2021
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SALUD

7 de julio sin toros, pero con vacuna: "Contribuimos a que el año que viene podamos celebrar este día"

Visitamos el antiguo edificio del Colegio Maristas en Pamplona, donde se inyecta la vacuna Moderna, para conocer qué se siente al vacunarse el 7 de julio.

La pamplonesa Irene Usán, de 28 años, después de vacunarse en el antiguo edificio de Maristas.
La pamplonesa Irene Usán, de 28 años, después de vacunarse en el antiguo edificio de Maristas.

El miércoles 7 de julio de 2021 es un día más en el calendario de los pamploneses, pero el 7 de julio de otros años no sería así. Es el día más señalado para la ciudad de Pamplona por ser el día oficial del inicio de las fiestas, el último de la escalera en el que comienzan los encierros y tiene lugar la procesión de San Fermín. Este año, solo unos pocos pamploneses lo tienen marcado en sus calendarios, pero por otro motivo: se inyectan la primera dosis de la vacuna de Moderna en la antigua sede del colegio Maristas.

Natalia Irañeta, pamplonesa de 19 años, cuenta que "vacunarse un 7 de julio es una manera muy especial de hacerlo porque, ya que no se puede celebrar nada estos días, ha sido una manera de contribuir a que el año que viene sí se pueda hacer". "Estaba muy segura de que me quería vacunar y no he tenido miedo, además de que conozco a mucha gente que ya está vacunada y no ha tenido ningún problema", dice la joven.

Además, Natalia afirma estar encantada con la organización, porque "aunque pedir cita era un poco más complicado, a la hora de vacunarse ha sido todo muy ordenado, en ningún momento ha habido demasiada gente y ha sido muy rápido, no me ha tocado esperar". También quiere agradecer al personal sanitario, porque "en todo momento han estado muy atentos y preocupándose por si tenía mareos y si te encontrabas bien, así que en ese sentido me he quedado encantada".

Andrea Iriarte, pamplonesa de 22 años, antes de vacunarse en Maristas.
Andrea Iriarte, pamplonesa de 22 años, antes de vacunarse en Maristas.

Andrea Iriarte, pamplonesa de 22 años, lo tiene claro: "Estos Sanfermines no están siendo una fiesta normal, así que no me molesta que me hayan dado cita este día". Esta joven no tiene ningún miedo a la vacuna porque dice que toda su familia está vacunada: "Ya he visto que no pasa nada raro, así que no veo un motivo para no hacerlo". Acude ilusionada a su cita de vacunación a las 18:30 horas y cree que "la gente está respondiendo a la vacunación porque, de esta manera, las restricciones se irán relajando".

Una trabajadora del Servicio Navarro de Salud, que prefiere permanecer en el anonimato, cuenta que "esperaba que viniera más gente vestida de San Fermín por el día que es, pero realmente muy poca gente lo ha hecho". También le ha llamado la atención la actitud de los jóvenes porque, según cuenta, "vienen muchas cuadrillas que no se vacunan por conciencia, sino que vienen aquí hablando de irse de viaje".

Esta sanitaria confiesa que tiene un sentimiento agridulce con la campaña de vacunación en jóvenes porque " hay muchos que vienen solos a vacunarse, que lo hacen de manera responsable, pero hay otros que en el tiempo de espera se quitan la mascarilla o que intentan irse antes de tiempo porque creen que ese tiempo es innecesario". "A ellos yo les pondría a trabajar en la planta Covid y que vean cómo ha sido esta pandemia realmente, porque ha sido muy dura para los que la hemos vivido en primera línea y mucha gente no es consciente", alega la profesional. 

Sandra Leceaga y Maialen Ordóñez, pamplonesas de 19 y 20 años respectivamente, han ido a vacunarse vestidas de blanco, con pañuelico y faja porque "aunque no haya fiestas, es un día muy especial" y no querían olvidarlo. Para estas jóvenes "es muy raro vacunarse hoy, porque el plan de otro 7 de julio hubiera sido totalmente diferente, pero es lo que toca este año". Confiesan que están "muy contentas" por la vacuna y la ven como "un paso más para que se acabe esto, porque ya es el último empujón".

Las jóvenes Sandra Leceaga Y Maialen Ordóñez, de 19 y 20 años, antes de vacunarse en la antigua sede de Maristas.
Las jóvenes Sandra Leceaga Y Maialen Ordóñez, de 19 y 20 años, antes de vacunarse en la antigua sede de Maristas.

Unai Biurrun, pamplonés de 21 años, cuenta que "no importa que sea 7 de julio, este año para mí es un día normal". Este pamplonés no está preocupado por el día que le ha tocado la cita y cree que "los jóvenes deberíamos de estar más concienciados porque ahora mismo somos casi los únicos que estamos sin vacunar". El joven ha recibido la primera dosis de la vacuna y no está asustado, porque "ya hemos visto que no pasa nada raro al ponérsela y es lo que hay que hacer ahora mismo, es lo que nos toca".

Irene Usán, de 28 años, tampoco ha querido pasar por alto esta festividad tan importante en Pamplona y ha acudido a la cita con pañuelico y faja, porque "el 7 de julio es un día significativo en Pamplona". A su vez, tampoco le ha importado que le dieran la cita este día, porque "era cuando yo tenía vacaciones y el que me venía bien". Esta joven ha salido contenta y tranquila con la vacuna, contando que ha ido muy bien: "He esperado los 10 minutos después de la dosis y no he notado nada, me encuentro muy bien".

Andrés Rípodas, un joven pamplonés de 26 años, ha confesado entre risas que "da igual el día, porque estoy muy asustado con la vacuna y estas cosas nunca te vienen bien". Ha acudido al punto de vacunación con miedo, pero cree que es una cosa muy rápida: "Sé que es lo que hay que hacer, pero me da mucha impresión por las noticias que han ido saliendo y lo que me han contado de los efectos secundarios". Le impresiona que la gente acuda muy tranquila a vacunarse: "Ahora me da bastante miedo y no sé cómo saldré después", afirma este joven.

Pablo Leyún y Leire Cruz, de 27 y 25 años, antes de inyectarse la vacuna Moderna.
Pablo Leyún y Leire Cruz, de 27 y 25 años, antes de inyectarse la vacuna Moderna.

Pablo Leyún, de 27 años, y Leire Cruz, de 25 años, no han prestado mucha atención al día de la cita porque lo ven como un día normal: "Como no hay nada de ambiente, tampoco nos damos cuenta de que es 7 de julio". Estos jóvenes confiesan que querían vacunarse cuanto antes: "Como este era el primer día disponible, ni nos lo pensamos". Están "muy contentos de que ya les haya llegado el turno" y, aunque Leire confiesa que está "un poco nerviosa" por cómo le va a sentar la vacuna, no se lo pensaron ni un segundo cuando supieron que les tocaba apuntarse.


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