• sábado, 27 de noviembre de 2021
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SOCIEDAD

La tapicería pamplonesa con lista de espera donde todos pasaron la Covid-19

La empresa familiar está situada en el barrio de la Milagrosa de la capital navarra y tiene casi 60 años de historia.

Igor valencia, Jesús Valencia y William Suárez en la tapicería Gayarre de Pamplona. Navarra.com
Igor Valencia, Jesús Valencia y William Suárez en la tapicería Gayarre de Pamplona. Navarra.com

La tapicería 'Gayarre' es una empresa familiar con casi 60 años de historia en el barrio pamplonés de la Milagrosa. Jesús Valencia comenzó a trabajar por su cuenta en la calle Julián Gayarre 18 bajo, el mismo local donde actualmente trabaja su hijo Igor Valencia, de 44 años, con William Suárez, un tapicero colombiano de 38 años. Jesús se jubiló hace cuatro años y desde entonces su hijo es la persona que dirige el negocio familiar.

Se da la circunstancia que los tres han pasado la Covid-19 hace pocas semanas. La empresa tuvo que cerrar sus puertas tres semanas en este mes de abril. Jesús, a sus 70 años, estuvo una semana ingresado en la UCI y afortunadamente ha salido adelante. Tanto Igor como William tuvieron síntomas mucho más leves y ya están de nuevo trabajando.

Igor Valencia Tarrio explica como ha vivido la covid-19: "Al principio lo vivimos con bastante incertidumbre pero por suerte en nuestro gremio hay bastante trabajo. No hemos notado bajón. Al revés, la gente al no poder gastar dinero en otras cosas lo que ha hecho es decorar la casa y todo lo que es el gremio de decoración estamos en auge".

"Paramos durante el confinamiento y luego ya trabajando normal. Ahora mismo estamos contentísimos, hay mucho trabajo y que siga. La gente en vez de irse de viaje o a los restaurantes a cenar, han restaurado las casas. Estamos a tope con lista de espera de cuatro meses, a tope. Muy contentos".

William Suárez, Igor Valencia y Jesús Valencia en el taller de tapicería de la calle Gayarre. Navarra.com

"Hacemos todo tipo de retapizados de todo tipo de muebles, desde sofas, butacas, sillas, cabezales, menos lo que son las maderas. Yo llevo 20 años desde que empecé cuando mi padre me enseñó el oficio y me parece que soy el más joven que queda de toda esta zona de Navarra. Mi padre se jubiló hace cuatro años y estoy al pie del cañón haciendo clientes nuevos. Trabajamos sobre todo para clientes particulares y empresas pequeñas".

Jesús Valencia Giménez tiene ahora 70 años: "Empecé aquí en el año 70 o así. Era una sociedad y luego se fueron todos y me quedé yo solo. Hace cuatro años y medio me jubilé y el hijo ha seguido el negocio. Empecé con 14 años en muebles Ezcurdia, luego en tapicería Navarra, tapicerías Aralar y como fracasó nos quedamos con el negocio".

"En este mismo local llevamos unos 40 años. La clientela está contenta. Todo lo que es tapicería manual es un oficio que hay que enseñar. Al cliente hay que explicarle bien lo que se puede hacer. Ahora solo vengo a hacer una visita y a que me invite mi hijo a almorzar. De trabajar ya nada".

Igor Valencia explica la contratación de un tapicero colombiano. "Como no quedan tapiceros y al jubilarse mi padre contratamos a William, que es un tapicero de Colombia que lleva aquí un año. Vino de turista y entró en el taller. Le pude hacer una oferta de trabajo y se vino a Pamplona. Estamos contentos con él".

William Suárez tiene 38 años y es natural de Cali: "Vine con mi esposa de turismo y me gustó mucho. Nos interesó quedarnos aquí. Como soy tapicero de profesión me ofrecí. Igor me llamó, se hizo el proceso y estoy aquí. Llevo un año. Muy contento, Me gusta mucho Pamplona y España. Aquí se vive muy bien. Hay muchas oportunidades. Estoy aquí con mi señora y con ganas de seguir adelante", ha asegurado.


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La tapicería pamplonesa con lista de espera donde todos pasaron la Covid-19