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El nuevo patio 'escondido' en Pamplona que apuesta por la cocina de siempre y las largas sobremesas

'El patio de mi casa' es una casa de comidas que ha apostado por la vuelta de las ollas de barro y el sabor clásico.

Bar 'El patio de mi casa' en la calle Conde Oliveto de Pamplona (04). IÑIGO ALZUGARAY
Bar 'El patio de mi casa' en la calle Conde Oliveto de Pamplona (04). IÑIGO ALZUGARAY  

La cocina tradicional, la de toda la vida, con el paso de los años se ido viendo desplazada por una más de vanguardia, donde las ollas de barro han sido sustituidas por el nitrógeno líquido.

Es esta la razón por la que en el mes de marzo nació 'El patio de mi casa' en la avenida Conde Oliveto de Pamplona.

"El patio de mi casa es una casa de comidas, no es un restaurante. Es un sitio a donde la gente viene a comer y a disfrutar de una buena sobremesa", señala Pedro Rodríguez, dueño del local.

Rodríguez, nacido en Bilbao pero ya prácticamente un pamplonés más, es también dueño de la 'Vermutería'

"La 'Vermutería' no tiene cocina y necesitaba un local que la tuviera. Viajo mucho y me he dado cuenta que en la mayoría de ciudades hay cocina moderna, pero nos hemos olvidado de la esencia", destaca.

Por lo tanto, estamos ante un local orientado hacia un cliente que tiene más tiempo libre y al que le gusta la comida casera. 

LA PÉRDIDA DE LA SOBREMESA

El ritmo de vida rápido y los nuevos modelos de cocina han hecho que la sobremesa esté en sus horas bajas.

"Al final ya no tenemos tanto tiempo, el ritmo de vida que llevamos impide las sobremesas", indica Rodríguez.

Cerca de 'El patio de mi casa' hay numerosas oficinas y sus trabajadores aprovechan para acudir a la hora de comer, evidentemente sin tiempo para quedarse.

"Hay funcionarios que trabajan aquí al lado en la Seguridad Social, los viernes sí que tienen más tiempo para quedarse. Nosotros tenemos un menú del día y un medio menú, nos hemos adaptado a eso también", explica.

El perfil del cliente que pasa por el local es muy variado. Desde los trabajadores del día a día, aquellos que se acercan por sus cazuelas o los que deciden realizar una parada para probar sus fritos el fin de semana.

Las mesas del comedor del local, al fondo de la cafetería. ALZUGARAY

Rodríguez indica que hay tres tipos de ambientes en su local, el primero de ellos es el que disfruta de las tapas y después se queda a comer. 

El segundo es aquel cliente que quiere estar un sitio privado, no quiere estar con otra gente, y reserva el comedor para así tener el patio a su disposición.

"Este perfil es el que no tiene prisa, el que viene a disfrutar de la comida y de la posterior gran sobremesa", argumenta.

Por último, el tercer tipo es el del día a día y que sí tiene más prisa. Las horas puntas del día son de 13:30 a 16 horas.

UNA LOCALIZACIÓN POCO HABITUAL

En la avenida Conde Oliveto, y en sus alrededores, no hay demasiados restaurantes o bares. Por lo tanto, la apuesta por montar un local así no era sencilla.

Así pues, comenzó la reforma integral de lo que ahora es 'El patio de mi casa'.

En apenas un mes desde que arrancara su aventura ya se van instaurando los llamados 'clientes habituales' .

Pedro Rodríguez en la barra de su nuevo establecimiento. ALZUGARAY

"El cliente de barrio es muy fiel, siempre va a los mismos sitios y ya saben cómo les vamos a atender o qué vino beben", indica Rodríguez.

El dueño señala que todavía queda mucho por hacer ya que "esto no lo conoce ni 1% de la gente de Pamplona" pero los que acuden suelen repetir.

La decoración del local tiene un toque vintage, como si trasladara a sus clientes a las casas de comida de antaño.

"Mi mujer es decoradora y quisimos que el patio fuera la continuación del restaurante. Todo se sirve en ollas de barro, el vino por ejemplo va en jarras de barro. Hemos cuidado ese tipo de detalles", señala.

DEMANDA DE LA COCINA TRADICIONAL

"La comida de vanguardia está bien para ir un día, pero no comes todos los días allí. Es un tipo de cocina que cansa y da la impresión de comer todos los días fuera de casa", argumenta.

Rodríguez lo tenía claro, su apuesta por volver a la cocina tradicional la tenía clara desde el primer momento.

Además, indica que muchas personas acuden hasta su local para comer legumbres y cocidos, aunque el fin de semana apuesta por meter algo más de vanguardia "pero sin olvidar lo que somos".

La materia prima por lo tanto, tiene una gran importancia en una cocina de estas características.

"Hemos ido a buscar los mejores productos a sus lugares de origen, es lo que pide la gente", afirma.

Varios clientes en la barra del bar, el primero de los tres rincones. ALZUGARAY

El producto navarro, tanto la carne como las verduras, tienen una gran importancia en el menú que confeccionan.

Del menú, Rodríguez recomienda lo siguiente: boquerones en vinagre, cocido de garbanzos y para finalizar una cuajada de miel.

"Mi apuesta, fuera del menú, es el cangrejo de cáscara blanda con tempura de brandy", añade.

El comedor se alquila habitualmente para cumpleaños o diferentes encuentros numerosos, pero ya tiene alguna reserva hecha para los próximos Sanfermines.

"No se puede fumar en ningún local que no tenga terraza, aquí sí se puede al tener patio. Nuestra siguiente apuesta, en el próximo mes, será la de albergar una sociedad de fumadores de puros habanos", concluye.


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