• jueves, 08 de diciembre de 2022
  • Actualizado 17:40
 
 

COMERCIO LOCAL

Lezka, la mercería familiar con casi 50 años de vida en la calle Abejeras de Pamplona

Feli Muro e Ione de la Hera atienden el establecimiento que comenzó teniendo poco más de veinte metros cuadrados.

Feli Muro e Ione de la Hera en la Mercería Lezka, en la calle Abejeras 6 de Pamplona. PABLO LASAOSA
Feli Muro e Ione de la Hera en la Mercería Lezka, en la calle Abejeras 6 de Pamplona. PABLO LASAOSA

Las mercerías son unos de esos negocios de Pamplona que se están perdiendo porque no hay relevo generacional. Cada vez hay menos y una de las que se mantienen en el barrio de Iturrama cuenta ya con más de cuarenta años de vida. Se trata de la mercería 'Lezka' 

Feli Muro e Ione de la Hera son cuñadas, han superado los sesenta años, pero atienden a todos sus clientes, sobre todo mujeres, con el mismo interés y amabilidad que el primer día. 

Ione afirma que ella y su hermana Isabel abrieron la tienda: "Empezamos mi hermana y yo en el año 1981 en una tiendita pequeña de solo veintipico metros cuadrados. En 1999 o por ahí hicimos una reforma y ampliamos el fondo del establecimiento", comenta Ione.

"En el 2000 mi hermana Isabel cogió la tienda de la Calle Mayor. En 2003 se puso muy mala mi madre. No pudimos atender las dos tiendas e hicimos un traspaso de esta tienda a mi cuñada Feli".

Mercería Lezka, en la calle Abejeras 6 de Pamplona. PABLO LASAOSA
Mercería Lezka, en la calle Abejeras 6 de Pamplona. PABLO LASAOSA

Es una mercería de barrio "donde se trabaja bien. Hay mucha gente en el barrio que la necesita. Yo por ejemplo vivo en Ermitagaña y no hay ninguna mercería para comprar un hilo, un par de braguitas o una cremallera", indica Ione.

"No todos vamos a los hiper a comprar y además se hace barrio. Pasar por un sitio donde están todas las tiendas cerradas es muy triste. Es vida. Si hay tiendas hay vida. Ver todo cerrado es triste, se ensucia, se degenera y no se cuida", afirma Feli.

"La mercería es como la ferretería para los hombres, que hay muchas siliconas, tornillicos y tuerquicas, etc... pues aquí lo mismo. Esto es más de señora y también algún señor que cose", señala Ione.

En cuanto a lo que más se vende, indican: "Ahora es la época de los bañadores. Hoy es día de bragas, mañana de calcetines, depende del tiempo, de muchas cosas. Ahora los bañadores, las baticas playeras, calcetines, braguillas, calzoncillos, algún hilo, las medias para arriba.. comuniones y bautizos...", comenta Feli.

Mercería Lezka, en la calle Abejeras 6 de Pamplona. PABLO LASAOSA
Mercería Lezka, en la calle Abejeras 6 de Pamplona. PABLO LASAOSA

Acerca de si ha habido un cambio en la clientela cuenta que siguen teniendo un cliente mayor ya que los jóvenes o compra por internet o se van a los grandes almacenes.

"Antes venía mucha gente al colegio de Santa Catalina, situado casi en frente, donde dejaban a los niños. Ahora ya hay menos, no aparcan, no pueden parar y además los niños tienen jornada continua"., señala Feli.

En cuanto a la calidad del producto que ofrecen explican que en su local la calidad siempre es un poco mejor que en las tiendas de por ahí, aunque por ello también "un pelín más caro". "Tenemos modista para arreglar porque al final no llegamos a todo y de momento no hay relevo", comenta Ione.

Sobre el futuro, ambas cuentan que ya les queda poco para jubilarse: "Somos sesentonas", señala Feli. "Si no nos gustara no estaríamos aquí. Yo disfruto desde los 18 años y me encanta. Trabajé en la algodonera y fue un icono en Pamplona como mercería. Cuando se jubiló por enfermedad nos fuimos todos a la calle", indica Ione.

Mercería Lezka, en la calle Abejeras 6 de Pamplona. PABLO LASAOSA
Mercería Lezka, en la calle Abejeras 6 de Pamplona. PABLO LASAOSA

Unos cierres, el de las tiendas tradicionales de barrio y mercerías, que lamentan a diario: "En Iturrama no hay ninguna, en San Juan tampoco. Quedan tiendas de arreglos pero eso es otra cosa. No es una competencia", asegura Feli.

En tantos años de dedicación, Ione y Feli explican que han hecho amistades de todo tipo, como cuando hacen de "psicólogas" con la gente de la Misericordia o cuando reciben visitas de antiguas clientes: "Vienen muchas diciendo aquí compraba mi madre los uniformes. Ya se han casado, ahora son mamás y más que abuelas algunas", comenta Feli.

En cuanto a los uniformes que tanto se han vendido, detallan que es un aspecto del negocio que ha cambiado mucho: "Los mandan a bordar ya con el escudo. Ha cogido una exclusiva El Corte Inglés y los pequeños nos vamos al carajo. No puedo pedir solo una talla sino cincuenta prendas y eso es imposible. Antes sí, ahora no", explica Ione de la Hera.

Mercería Lezka, en la calle Abejeras 6 de Pamplona. PABLO LASAOSA
Mercería Lezka, en la calle Abejeras 6 de Pamplona. PABLO LASAOSA


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Lezka, la mercería familiar con casi 50 años de vida en la calle Abejeras de Pamplona