• lunes, 27 de septiembre de 2021
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COMERCIO LOCAL

Layana, la famosa confitería de Pamplona, celebra su 150 aniversario

En 1871, Felipe Layana puso en marcha la confitería que llevaba su nombre y, 150 años después, sigue siendo una referencia en Pamplona.

La tienda Pastas Layana en la calle Calceteros, 12 de Pamplona. MIGUEL OSÉS
La tienda Pastas Layana en la calle Calceteros, 12 de Pamplona. MIGUEL OSÉS

En 1871, Felipe Layana decidió iniciar un negocio de elaboración de ceras, chocolates y pastas llamado Confitería Layana. 150 años después, en 2021, es una de las confiterías de referencia en Pamplona y en Navarra gracias a sus famosas pastas de té.

El comercio fue pasando de generación en generación, hasta que llegó Ana Ezcurra como gerente en 2020. La tercera generación de la familia Layana, actual propietaria del negocio, decidió que alguien externo a la familia lo gestionara, y eligieron a Ezcurra para desempeñar la tarea. 

El local inicialmente se encontraba en la calle Bajada de Carnicerías, cerca de la plaza de los Burgos. Al derribar los edificios de la calle en 1953, se trasladó a la actual ubicación, en el número 12 de la calle Calceteros, a pocos metros de la plaza Consistorial. El inconfundible sabor de sus pastas, su tradición en Pamplona y la gran afluencia de turistas hacen que el volumen de ventas de Layana sea alto, "especialmente los jueves, viernes y sábados".

La tienda Layana vista desde la calle Calceteros. MIGUEL OSÉS
La tienda Layana vista desde la calle Calceteros. MIGUEL OSÉS

Si Layana está tan asentada en la tradición pamplonesa, Ezcurra cree que es por "su producto artesanal, de gran calidad y hecho de la misma forma que hace 150 años". Todos los productos que se ven en el mostrador se hacen a diario, con las cantidades calculadas para que no sobre y siempre sea hecho en el día. 

"Es el sabor de siempre, artesanal, y que es el mismo que en 1871, y eso a la gente le gusta", explica la gerente. No han hecho ningún cambio en la oferta de productos ni en sus recetas en 150 años, y eso hace que "se cree una tradición familiar en torno a las pastas de Layana, porque todas las generaciones han probado siempre el mismo sabor".

Los ingredientes no son variados, sino que "son harina, mantequilla, huevo y poco más, pero la receta perdura en el tiempo y eso es lo que gusta a la gente". Además, el chocolate y la mermelada que acompañan a las pastas también son los mismos desde que empezó el negocio y según Ezcurra, "eso es lo que diferencia a Layana, que el sabor no cambia".

La variedad de productos no es excesivamente amplia, pero suficiente para que haya productos para todos los gustos. Las pastas simples, con frutas por encima o rellenas de mermelada, trufa o mantequilla son las protagonistas de Layana; aunque también se pueden encontrar otras opciones como los cocos con o sin cobertura de chocolate y pequeños garrotes de chocolate o cabello de ángel.  "Las variedades son las de siempre y son las que funcionan, aunque lo que más se vende, sin duda, es la pasta", explica Ana Ezcurra.

Pastas de Layana con cobertura de chocolate. MIGUEL OSÉS
Pastas de Layana con cobertura de chocolate. MIGUEL OSÉS

El turismo influye en las ventas de Layana por su ubicación, y Ezcurra explica que "la falta de turismo la estamos notando, especialmente el año pasado", ya que muchos turistas pasan por el local y al oler el aroma que desprende, entran a la confitería. 

La pandemia les afectó "como a todos", y Ezcurra ha extraído una doble lectura de ella porque "como no hay fiestas ni reuniones familiares, la venta se ha parado en ese sentido; pero a la vez la gente se ve que compra unas pastas para alegrarse un poco, ya que no se puede hacer grandes cosas, y al final es un producto que no es caro y gusta a casi todos".

"Yo había oído siempre que Layana vendía mucho, pero ahora que lo conozco de primera mano, alucino con la cantidad de pastas que come la gente", explica Ana Ezcurra entre risas.

Una dependienta de Layana, en la calle Calceteros, 12, sirviendo pastas. MIGUEL OSÉS
Una dependienta de Layana, en la calle Calceteros, 12, sirviendo pastas. MIGUEL OSÉS

Estas ventas se incrementan considerablemente en los días festivos, los previos al Día de la Madre y al Día del Padre y en las fiestas de Navidad y Semana Santa. Las tres trabajadoras de la tienda y los cuatro del obrador hacen que cada día salgan cientos de pastas al mostrador dispuestas a endulzar la vida de los clientes.

Actualmente se pueden adquirir los productos de la Confitería Layana de lunes a viernes de las 9:15 a las 13:30 horas y de las 16:15 a las 20 horas y los sábados, de las 9:15 horas hasta las 13:30. También se pueden encargar pedidos por teléfono o por WhatsApp.


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Layana, la famosa confitería de Pamplona, celebra su 150 aniversario