• miércoles, 08 de diciembre de 2021
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COMERCIO LOCAL

Nalia, la heladería más antigua de Pamplona, vuelve a los orígenes en un nuevo local

Vicente Serrano González pertenece a la tercera generación familiar que regenta la famosa heladería del Paseo Sarasate.

Heladeria Nadia. MEGAN WALLS
El nuevo local de la Heladeria Nalia en Pamplona. MEGAN WALLS

En el Paseo Sarasate, pero en el número 10. Ahí se encuentra ahora el nuevo establecimiento de Nalia, la heladería más antigua de Pamplona, que estrena local para el octogésimo tercer verano vendiendo helados en la capital navarra. Están a sólo unos metros del anterior, en la misma acera de Sarasate, y los clientes apenas van a notar la diferencia del traslado, al margen 

Ubicados en la planta baja de un edificio que data de 1780, donde estuviera la Casa Puntos, han podido unificar ahora su obrador y la heladería en el reformado negocio.

"Con este cambio buscamos marcar la esencia de la heladería más antigua de Pamplona y la única que fabrica sus productos en la ciudad", explica Vicente Serrano González, gerente de la heladería.

Para ello, en la decoración han conservado objetos pertenecientes al antiguo inmueble como la puerta del baño, que era original de un armario encontrado en las obras de remodelación del edificio. Además, los techos de madera proceden de vigas de otros edificios del Casco Antiguo y el teléfono de una casa de la calle San Saturnino.

“Somos un negocio de toda la vida y el nuevo local tenía que representar eso. Que fuera acogedor y se asociara a la marca”, sintetiza Serrano.

Este pamplonés de 49 años constituye la tercera generación familiar, tras su tío abuelo y su padre, en llevar las riendas del negocio que presenta ahora la mayor revolución de los últimos años.

Vicente Serrano González, en el obrador del nuevo local de la heladería Nalia en el Paseo Sarasate. MIGUEL OSÉS

Gracias al obrador de la parte trasera de la tienda, Nalia evita tener que transportar los helados desde Landaben y sobre todo, "facilita la interactuación con los clientes y satisface mejor la demanda de helados”.

"Además, la luz de la calle es otra de las nuevas mejoras y así como las grandes cristaleras a la calle Lindachiquia", cuenta Serrano, que quiere invitar a proveedores para que vean el proceso de elaboración.

INNOVACIÓN Y TRADICIÓN

Con la reubicación se busca también que Nalia sea una puerta abierta para los clientes al mundo del helado.

“Ahora la gente ve con qué y cómo haces el helado. Se paran a ver como en los restaurantes chinos con el wok", comenta el propietario de Nalia.

Elaborados con productos naturales, Serrano explica que los helados se siguen haciendo igual que en el pasado, pero reconoce que ha habido una profesionalización en el sector.

"Lo que antes parecía un producto de alquimia ahora es resultado de un conocimiento exacto de ingredientes y cantidades", concreta el heladero.

Centros como el Basque Culinary Center o la Universidad de Alicante se encargan de formar a estos profesionales que apostarán por la vanguardia y la innovación en sus creaciones.

"Yo he llegado a preparar un menú de entrantes a postre con tan solo helados. He llegado a hacer helado de chorizo", reconoce Serrano, que para su establecimiento prepara sabores como coco y jengibre, aceite, limón y estragón o flor de higuera.

“El público cada vez está más dispuesto a probar pero es uno el que tiene que estar dispuesto a arriesgar”, reafirma el responsable de la heladería de Paseo Sarasate.

TODA UNA VIDA EN NALIA

Cuando tenía catorce años, Vicente Serrano González empezó a pasar sus veranos trabajando en Nalia. “Tengo la suerte de seguir ocupado en lo que más me gusta”, reconoce.

Toda una vida dedicada al helado y a la empresa familiar que le ha llevado a conocer a la perfección los gustos y hábitos de los pamploneses con respecto a este alimento.

En Pamplona gusta mucho el helado y se consume mucho, pero en un periodo corto de tiempo. Estamos intentando que esto cambie”, explica el responsable de la heladería que solo cierra del 5 de enero al 10 de marzo.

Además, cuenta que lleva un tiempo trabajando en que el helado no se conciba sólo como "algo para tomar de paseo o viendo una peli" y pase a ser "un ingrediente más de la cocina", propósito que ya está logrando sobre todo con restaurantes.

En la actualidad, Nalia cuenta con 36 variedades diferentes, 3 polos, 5 sabores de granizados, barras de nata o cuatro bombones.

Algunas de las variedades de sabores de helado de Nalia. MEGAN WALLS

NO SÓLO HELADOS

Para dar respuesta a las demandas de los clientes y nuevas tendencias del mercado, hace varios años Nalia extendió el negoció y abrió su marca Baobab. El establecimiento se encuentra también en el Paseo Sarasate y se especializa en yogures helados.

"Allí el cliente más habitual son adolescentes de entre quince y veinte años y queríamos que tuvieran un lugar que sintieran propio", reconoce Serrano.

Entre Nalia y Baobab hay un total de siete personas trabajando y así garantizar la correcta elaboración del producto y la adecuada atención de los clientes.


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Nalia, la heladería más antigua de Pamplona, vuelve a los orígenes en un nuevo local