• jueves, 09 de diciembre de 2021
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SOCIEDAD

Cristina, diez años cuidando a perros y gatos en su clínica veterinaria de Pamplona

"Los adoro, los quiero y no puedo estar sin ellos. Son el aliciente de mi vida", asegura la dueña de la clínica 'Mi amigo' de la capital navarra. 

Cristina Asenjo en la Clínica veterinaria Mi Amigo. MIGUEL OSÉS
Cristina Asenjo en la Clínica veterinaria Mi Amigo. MIGUEL OSÉS

Cristina Asenjo tenía solo 22 años cuando se decidió a abrir una clínica veterinaria en su Pamplona natal. "Cuando acabé mi formación en 2009 como ayudante técnico veterinario quería dedicarme a cuidar animales. Después de pensarlo mucho me lancé a la piscina abrí una clínica veterinaria, pese a la crisis económica de 2011. Los adoro, los quiero y no puedo estar sin ellos. Son el aliciente de mi vida", dice en referencia a los animales. 

Son ya diez años trabajando en la clínica veterinaria 'Mi amigo' para perros y gatos en la calle Manuel de Falla número 33 en el barrio de la Milagrosa en Pamplona, junto a una zona nueva de edificios muy cerca de la rotonda de Oberena.

El local "era una bajera con gravilla en el suelo, no era nada, de 90 metros cuadrados y la hemos convertido en lo que es ahora. Empezamos en 2011. Nuestra peluquera lleva aquí desde 2017, Claudia Guerra, y la veterinaria Gemma Hurtado entró en 2019. Son excelentes trabajadoras. Hacemos un equipo muy bueno. Es un ambiente de trabajo muy agradable estar aquí las tres juntas", indica Cristina Asenjo.

En cuanto a cómo han pasado la Covid-19, asegura: "No cerramos ni un solo día de Covid. Abríamos entonces de 16 a 20 horas para no exponernos tanto tiempo y no cerramos ni un solo día. Ahora ya abrimos de 10 a 18 horas porque hay clientes que no podían venir por sus horarios y decidimos trabajar en un horario continuado. Aunque estemos comiendo, paramos y atendemos. No nos importa. Hacemos lo que haga falta para que estén contentos".

Cristina Asenjo y Gema en la Clínica veterinaria Mi Amigo. MIGUEL OSÉS. Albéniz,
Cristina Asenjo y Gema Hurtado en la Clínica veterinaria Mi Amigo. MIGUEL OSÉS.
"Es sorprendente, pero hemos mejorado el ritmo de trabajo tras el Covid. Nos ha ido muy bien. La gente se ha mentalizado con los animales. Ha habido más adopciones. Estamos mejor que hace año y medio. Tomamos medidas para que la consulta no tuviera riesgos con el virus. A alguna persona le daba miedo venir con su mascota y le dijimos que no se preocupara si no era urgente", analiza esta joven veterinaria ya con una década de experiencia. 

"Estamos en una zona nueva de la Milagrosa que nos viene muy bien. Vienen clientes de lo viejo, Sarriguren, Ripagaina, de Lekunberri, de Tafalla y se han enterado por redes sociales con Instagram. Allí subo fotos de mascotas y a la gente le llamaba la atención y nos seguían. Mi intención es jubilarme en esta clínica porque es mi vida. Tenemos ecógrafo, un quirófano bien montado", considera. 

"Para nosotros lo primero son los animales. Si no tienen dinero vamos a salvarle aunque esté grave. Lo importante es que el animal no sufra, que esté bien, que tenga calidad de vida óptima... y luego se habla de la financiación. Somos muy cariñosas con ellos y me dicen algunos dueños que los animales cuando pasan delante de la clínica quieren entrar. Vienen muy contentos y felices. Me dicen que eso no lo han visto en ningún sitio", explica como uno de sus grandes logros conseguidos en estos años de trabajo. 

Hasta hace unos años, cuando la gente recogía pequeños perros y gatos abandonados en huertas o junto a los coches se los entregaba. "Los cuidábamos por nuestra cuenta y los dábamos en adopción gratis. Fueron más de 120 gatitos, cada uno con su nombre. Cuando se los llevaban lo poníamos en redes sociales y la cuenta la perdí con los 120. Ahora eso no se puede hacer por una ley de 2019 en la que se dice que no se pueden comercializar, aunque nosotros no los vendíamos. Ahora solo ponemos en contacto a sus dueños con otros que quieran adoptar", asegura Cristina.

Fachada de la Clínica veterinaria Mi Amigo. MIGUEL OSÉS.
Fachada de la Clínica veterinaria Mi Amigo. MIGUEL OSÉS.

Servicios de la clínica veterinaria

En la clínica atienden principalmente a perros y gatos. Ofrecen un trato personalizado a cada paciente. Considerando que la salud es lo primero le asesoran sobre el plan vacunal de su mascota y lo llevan a cabo a cabo con profesionalidad; hacen recordatorios para que el dueño solo tenga que preocuparse de acudir a la clínica. Resuelven cualquier duda sobre su mascota.

La peluquera realiza cortes de pelo y baños a los pacientes de tal manera que el cliente puede elegir un corte personalizado para su mascota. Quedando éste limpio, con el pelo saneado, más brillante y estético. Incluyen el corte de uñas en el servicio o cualquier otro detalle para que su animal esté perfecto.

Además de contar con un completo quirófano en donde realizan cirugías de esterilización, extirpación de tumores y limpiezas dentales con ultrasonido, cuentan con servicio de diversas analíticas sanguíneas, orina, biopsias, citologías... A esto le añaden un equipo de rayos X con revelado digital y un ecógrafo para diagnosticar más fácilmente a los pacientes.

Disponen de tienda propia: Desde alimentación de primera calidad hasta las cunas más cómodas para el gato, rascadores, arneses y correas, tanto extensibles como normales o multiposición, juguetes de todo tipo tanto para perros como para gatos, chuches, accesorios, camas y un largo número de productos hacen que la tienda sea muy completa.


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