COMERCIO LOCAL

La paella, el plato estrella que salvó de la crisis del coronavirus a un bar de la plaza del Castillo

Santos Muñoz, propietario del bar Baviera, tuvo que transformar su menú para poder seguir llegando a su fiel clientela durante el confinamiento.

Santos Muñoz, propietario del bar Baviera, durante el proceso de desinfección antes de abrir las puertas en la fase 1 de desescalada. PABLO LASAOSA
Santos Muñoz, propietario del bar Baviera, durante el proceso de desinfección antes de abrir las puertas en la fase 1 de desescalada. PABLO LASAOSA  

El bar Baviera es un local de comida tradicional española y, en especial, de menú navarro. Lleva un tiempo aproximado de 50 años adornado la plaza del Castillo, en Pamplona, e invitando a turistas y vecinos de la capital navarra a probar variedades de pinchos, paellas, anchoas, jamones y muchos más platos.

El pamplones Santos Muñoz, propietario del negocio, ha tenido que sortear las dificultades de mantener casi dos meses el local cerrado a causa de la crisis sanitaria del coronavirus. Sin embargo, su fiel clientela le impulsó a continuar el negocio con el servicio a domicilio y a abrir las puertas el pasado lunes, en el primer día de la fase 1 de la desescalada.

Trabajos en la barra del bar Baviera, ubicado en la plaza del Castillo, antes de su reapertura en la fase 1. MIGUEL OSÉS

"La gente nos llamaba para pedir comida, sobre todo paellas. En Semana Santa y el Día de la Madre tuvimos más pedidos de lo normal. También nos llamaban personas que continuaban trabajando y que no tenían restaurantes a los que ir a la hora de la comida", relata el pamplones.

Su bar fue uno de los pocos restaurantes de comida tradicional en Pamplona que mantuvo activos sus envios a domicilio durante el confinamiento. Adaptó la cocina para poder organizar los pedidos y pasar los controles sanitarios. "La inspección se realizó cuando estábamos adaptando el servicio a domicilios, y nos felicitaron", afirma Muñoz.

El menú también debió adaptarse a las circunstancias, debido a que los pinchos y los platos frescos no podían asegurar la ausencia del virus. Por eso, el propietario del bar decidió dejar solo en el menú platos calientes.

"Quitamos de la carta las más de 25 variedades de pinchos que teníamos y solo vendimos platos que requerían pasar por temperaturas altas, con el fin de asegurarle al cliente que la comida no estaba contaminada", describe. Además, añade que ese es "uno de los motivos por los que la paella y la fideuá han sido de los platos más populares entre los pedidos".

PRIMER DÍA DE APERTURA

"Tenemos una ubicación y una terraza privilegiada. Podemos recibir más clientes que otros negocios, y también somos por ahora de los pocos que abrieron durante la fase 1, debido al espacio", reflexiona Muñoz.

Durante el pasado 2 de mayo, el primer día de la fase 1 de desescalada, el bar Baviera abrió sus puertas. Lograron sacar a la terraza un total de nueve mesas, manteniendo las distancias exigidas en la normativa.

Además, dispusieron a nueve empleados (tres camareros y siete en cocina) para recibir la primera oleada de personas que salian de sus casas con muchas ganas de cañas y paellas.

Varios clientes disfrutan de un café sentados en la terraza del bar Baviera de Pamplona. MIGUEL OSÉS

"El primer día fue como un estreno en el cine, es decir, con todo el mundo que quería venir; se vivía un ambiente de novedad y ganas. Pero, con el paso de los días, la gente ya se ha dado cuenta del cuidado que debe tener, y ha ido disminuyendo la asistencia", relata el propietario del local.

Muñoz añade que "lo más difícil ha sido adecuar el tiempo que tardamos desinfectando las mesas cada vez que alguien se va o viene a sentarse. Es un trabajo muy intenso". Problema que han ido resolviendo a través de las reservas previas.

SOBREVIVIR DURANTE LA CRISIS

La perfecta ubicación, en la plaza del Castillo, número 10, ha hecho que el bar Baviera sea un negocio popular, pero este también ha sido uno de los motivos que más dificulta el tema económico durante el confinamiento.

El pago de servicios no utilizados en la zona del Casco Antiguo y la ampliación de la cocina son solo dos de los múltiples gastos que ha tenido que sortear el negocio a costa del servicio a domicilio. Así como los gastos que implica la compra de productos de desinfección y de uniformes para los empleados que cumplan con los protocolos sanitarios.

Un cartel colocada junto a la terraza del bar Baviera recuerda a los clientes que hay que seguir unas normas para tratar de minimizar el riesgo de contagios del coronavirus. MIGUEL OSÉS

Sin embargo, Muñoz asegura que, con la apertura y la amplia terraza, espera que las cosas mejoren. "Por ahora, las ventas han estado bien, porque no somos muchos; además, a la gente ya le apetecía poder salir, pero lo que más nos preocupa es de aquí a dos semanas, cuando todos los bares estén abiertos otra vez, a ver cómo será entonces la situación".


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