CENTENARIO OSASUNA

La increíble anécdota de Michael Pedersen, el primer fichaje extranjero de los rojillos que llegó en 1986

Osasuna se jugaba la categoría y el presidente Ezcurra buscaba un revulsivo y se 'atrevió a romper una tradición histórica. 

Michael Pedersen, jugador de Osasuna en 1986 sobre una imagen del estadio de El Sadar
Michael Pedersen, jugador de Osasuna en 1986 sobre una imagen del estadio de El Sadar  

Osasuna era penúltimo en el mes de enero de 1986  en Primera División con una sequía preocupante de goles, con varios de sus mejores delanteros lesionados, y el desgaste de jugar a la vez la primera Copa UEFA ante el Glasgow Rangers y Waregen.

El presidente Fermín Ezcurra y su directiva decidieron en enero de 1986 romper la "tradición" y fichar un extranjero para evitar el regreso a la Segunda división, y lo consiguieron. Nunca hasta ese momento el club de Navarra había fichado a un jugador de otro país

Michael Pedersen medía 1,85 metros, pesaba 75 kilos y tenía 22 años. Jugaba de delantero centro en el Esbjerg, de la Primera División danesa marcando 17 goles en una liga semiprofesional, y fue el primer fichaje extranjero en la historia del club, ya que según dijo su presidente, Fermín Ezcurra "las circunstancias mandan y hay que hacer lo que sea para salvar la permanencia del equipo en la Primera División".

El jugador manifestó en su presentación oficial el 11 de enero de 1986: "Lauridsen, que jugó en mi mismo equipo; me habló muy bien de Osasuna. Me dijo sobre todo que era muy fuerte en su campo y que tenía la mejor afición de España. En Dinamarca se sigue mucho el fútbol español por los daneses que han jugado aquí, pero la verdad es que hasta llegar a Pamplona no sabía que Osasuna había disputado la Copa de la UEFA".

Una de las anécdotas menos conocidas de Pedersen la contó uno de sus compañeros de equipo, entonces entrenado por el yugoslavo Ivan Brzic, que cambió los métodos de trabajo centrado en mejorar el aspecto físico.

Cromo de Michael Pedersen con la camiseta de Osasuna.

"En el 86 fichamos en Navidad a un danés, Michael Pedersen. Venía de un fútbol amateur y Brzic le hizo hacer todo el trabajo de pretemporada en solo dos semanas. Lo dejó tieso".

"Una semana nos llevó al monte, a Belagua, para hacer trabajo físico. El pobre se quedó descolgado porque no podía seguir nuestro ritmo y encima se echó la niebla. Se perdió y por allí no había nadie. Encima no hablaba nada de español. Tuvo que subir la Guardia Civil a buscarle. Del susto se quedó más blanco de lo que había llegado”.

Pedersen no jugó ante el Barcelona el 19 de enero en El Sadar, donde los rojillos perdieron (0-1), con gol de Calderé en el minuto 42. Los de Ivan Brzic eran penúltimos con 13 puntos, a dos de la permanencia, en 21 partidos jugados y solo habían marcado 20 goles.

El delantero danés debutó con los rojillos el siguiente partido de liga ante el Cádiz en el Ramón de Carranza con derrota (2-0) que dejó a Osasuna cuatro puntos de la permanencia el 26 de enero de 1986. Pedersen saltó al campo en el minuto 64 por Bustingorri.

Tras el partido aseguró, con Iñaki Ibáñez de intérprete: "No estoy contento de mi debut porque el equipo ha perdido. Era muy difícil hacer cualquier cosa con dos goles en contra y ha sido imposible que pudiera ofrecer algo bueno, como era mi deseo para el club. Además, el campo estaba en muy malas condiciones, muy irregular, y no se podía jugar el balón".

Pedersen debutó como titular en la jornada siguiente ante el Real Valladolid en El Sadar (2-1), con goles de Sola y Echeverría. Fue el 2 de febrero de 1986. En el minuto 59 entró Benito en su lugar.

El único gol del danés con los rojillos fue ante el colista Celta (2-1), a los dos minutos de juego, en Pamplona el 16 de febrero de 1986.  Pedersen jugó ocho partidos hasta la última jornada. Los rojillos evitaron el descenso a final de temporada al llegar a los 27 puntos en 34 jornadas. Descendieron a Segunda el Valencia con 25, el Hércules con 22 y el Celta con solo 14 puntos en 34 jornadas de competición.

El primer fichaje extranjero de Osasuna jugó doce partidos, diez de liga y dos de copa, la temporada siguiente, 1986-87, pero solo seis como titular. El último en el que vistió la camiseta rojilla fue un Osasuna - Racing de Santander (4-0) el 21 de junio de 1987, donde solo saltó al campo en el minuto 60 por Miguel Sola. A final de campaña regresó a su país. 

En su última entrevista antes de irse de Pamplona resumió su trayectoria en Osasuna: "Fue muy duro encontrarme con un ambiente diferente, sobre todo por la concepción que se tiene aquí del fútbol: más pasional, desbordante en todos los aspectos..., por ejemplo en la prensa para hablar todos los días del equipo hasta cuando no juega. Realmente es duro y al principio cuesta mucho acerté a la nueva vida. En muchas ocasiones yo he tenido que ayudarme de compañeros del equipo que me han echado una mano en cosas tan elementales como la documentación, el coche, la comida... Fue divertido cuando tuve que explicarme con gestos en un supermercado para que me entendieran lo qué quería".

Lo último que se conoce de Michael Pedersen es que es el actual seleccionador nacional de su país sub-17. Durante una entrevista concedida a Goal, el que fuera descubridor de Martin Braithwaite el exjugador de Osasuna aseguró en mayo que el delantero está plenamente capacitado para triunfar en el FC Barcelona, procedente del Leganés: "Es un jugador muy inteligente. Por eso creo que es futbolista para el Barcelona. Y es por eso que estoy deseando verlo jugar cuando la Liga se reinicie porque, con tan buenos compañeros de equipo, tendrá una gran posibilidad de mostrar sus habilidades al más alto nivel", aseveró.


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