• domingo, 05 de diciembre de 2021
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CENTENARIO OSASUNA

El caso de Echeverría: el único que ha sido jugador, capitán, segundo entrenador, gerente y directivo

Formó parte de una mítica delantera rojilla y fue uno de los pocos que ha jugado con Osasuna en Tercera, Segunda y Primera división.

José Manuel Echeverría en la boca de gol en El Sadar. Cedida.
José Manuel Echeverría en la boca de gol en El Sadar. Cedida.

José Manuel Echeverría Salaverría ha sido casi todo en Osasuna, menos presidente. Nacido en Goizueta el 17 de marzo de 1952, jugó toda su carrera deportiva en Osasuna desde 1973 hasta 1986. Extremo goleador, capitán del equipo, y posteriormente segundo entrenador de Pedro Mari Zabalza, gerente y hasta directivo con Fermín Ezcurra. Más tarde fue también ayudante de Zabalza en la selección navarra de fútbol que debutó en 2004 y tuvo un corto recorrido.

Es uno de los pocos casos de jugadores que han militado en tercera, Segunda y Primera división con Osasuna, junto a otros "escogidos" como Javier Vicuña, Santiago Esparza, Paco Gabari y Javier Bayona.

'Echeve' jugó 463 partidos y marcó 140 goles durante catorce temporadas. Formó parte de aquella clásica e histórica delantera formada por Echeverría, Iriguíbel y Martín que fue el terror de las defensas a comienzos de los años 80.

Su último partido con los rojillos fue un Osasuna - Sporting (0-2) el 26 de octubre de 1986 en El Sadar, que certificó el cese del yugoslavo Ivan Brzic. Además, fue el partido donde se lesionó gravemente al mexicano Javier Aguirre en la rodilla. Precisamente, fue Echeverría el jugador que le sustituyó en el minuto 40 de juego.

Zabalza tomó las riendas del equipo tras el cese de Brzic y la directiva le pidió a Echeverría que fuera su ayudante o segundo entrenador y dejara las botas a sus 34 años. El propio "Echeve" lo explicó así en declaraciones a los medios: "El domingo cuando me metía corriendo en los vestuarios por supuesto no pensaba que era la última vez que iba a jugar. A mi me comentaron si estaba dispuesto a entrar dentro de una renovación de entrenadores, pero sin saber qué puesto iba a ocupar, ni que iba a estar a las órdenes de Pedro (Zabalza)". aseguró.

Era un momento convulso, con la destitución del entrenador. "El cese de Brzic ha sido motivado porque había una presión del público sobre el equipo que se hacía insostenible. Son las circunstancias del fútbol, pero lo del domingo fue injusto. No tiene la culpa que para el minuto tres nos metan el primer gol". reflexionaba Echeverría sobre esas inquietantes circunstancias futbolísticas. 

En cuanto a las nuevas relaciones con sus hasta hace poco compañeros, al pasar de ser jugador a entrenador, señaló: "Fundamentalmente no van a cambiar. Pero en determinados momentos conviene guardar las distancias para no equivocar algunos aspectos. Por supuesto que a mí lo que más ilusión me hacía era el seguir como jugador. Yo éstoy convencido de que si el año pasado no hubiera rendido o aportado algo al equipo no hubiera renovado. Pero terminé jugando y marcando algunos goles y ahora mismo creo que podía jugar perfectamente, al menos en casa".

Su etapa en los banquillos no fue muy extensa y, desde 1988 a 1990 fue gerente del club rojillo, cargo que dejó para entrar en la Caja de Ahorros Municipal de Pamplona. A partir de 1994 entrenó a los juveniles de Osasuna en la división de honor junto a Javier Mina como ayudante. Una responsabilidad que compaginó con su trabajo en la Caja.

"Surgió un problema con la vacante de Javier Zabaleta en la gerencia. Entonces tomamos una solución para echar a andar, y ocupé el cargo como persona de confianza del club, más que como un profesional con vistas a dedicarme en el futuro a la gerencia. Al principio no me hizo demasiada gracia, pero, como he comentado, lo tomé como una época de aprendizaje. Ya desde entonces, estaba pensando en un trabajo parecido al actual", señaló Echeverría sobre aquel episodio en su trayectoria.

"Si me hubiera ido del fútbol desde la perspectiva única del jugador, quizá diría que yo le he dado más a Osasuna. Pero después de los casi tres años de gerencia, pienso que en general me he limitado a cumplir los contratos". El propio "Echeve" formó parte también de la Junta Directiva en la campaña 1993-94 que terminó con la dimisión de Ezcurra y el descenso a Segunda división.

"Osasuna y yo nos hemos entregado mutuamente. En mi fuero interno me he quedado muy satisfecho de lo que Osasuna me ha dado, a nivel económico y social, pero también estoy muy satisfecho de lo que yo le he dado a Osasuna. Además, nunca he tenido pretensiones de ser internacional, y cumplí mi sueño de jugar en Primera división. En verdad, no tengo nostalgia por no haber jugado en ningún otro equipo", aseguraba el de Goizueta.

Su mejor recuerdo de su etapa deportiva fue el ascenso a Primera en Murcia: "Estuve toda la semana sin poder dormir, totalmente desbordado. Tengo un recuerdo muy especial: salíamos del hotel hacia el campo y cientos de aficionados habían rodeado el autobús. El conductor puso el vehículo en marcha e inmediatamente los aficionados se arrodillaron impidiendo el paso del coche mientras cantaban A San Fermín pedimos...,,. Además, creo que lo cantaron sinceramente, porque en verdad que necesitábamos todos los apoyos".


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