Colaboradores

Estaría fenomenal hacer un recuento público (una de esas auditorías ciudadanas) para revisar todas las horas invertidas en el Parlamento y en los Ayuntamientos en declaraciones de apoyo a los derechos laborales de todo grupo de trabajadores y trabajadoras de todo el mundo mundial.

Justicia o venganza. El juez Castro decide, en contra de otras instancias del poder judicial, conceder a la bestia de Txapote- el etarra que hizo de la matanza un acto de sublime gozo- su salida de la cárcel para visitar a un padre con problemas de movilidad.

Llegó al Palacio de Navarra adornado con el vistoso ropaje político de Gobierno del cambio. Durante la campaña electoral no se había explicado el contenido de este objetivo.

Un amigo mío escritor de Pamplona que vive en el exilio, que siempre es una fiesta, se quejaba el otro día en su muro de Facebook de qué hacía con un artículo laudatorio-florido-luminoso sobre esta ciudad que acababa de escribir y que se lo había chafado el mal tiempo.

Quedan pocos días para la gran cita del día 3 de junio en Defensa de la Bandera de Navarra y sí, estaré allí, a las seis de la tarde, frente a la puerta del Parlamento de Navarra, como un ciudadano más, defendiendo la nobleza de todo un pueblo, su historia, su lengua, sus símbolos, su bandera, su propia identidad.