Ciudadanos y el régimen fiscal de Navarra

Seguro que alguna vez paseando por su ciudad se han encontrado en las calles con esos listillos que hacen caja aprovechándose de la inocencia y la buena fe de las personas.

Albert Rivera durante un acto de Ciudadanos en Navarracon la delegada autonómica foral, Ruth Goñi, y el portavoz en Navarra, Carlos Pérez-Nievas. IÑIGO ALZUGARAY
Albert Rivera durante un acto de Ciudadanos en Navarracon la delegada autonómica foral, Ruth Goñi, y el portavoz en Navarra, Carlos Pérez-Nievas. IÑIGO ALZUGARAY

Los llamados trileros mueven frenéticamente unos cubiletes, uno de los cuales supuestamente esconde debajo una bolita. El todavía no consciente estafado debe pagar para jugar y optar a ganar una suma mayor si consigue adivinar en cuál de los cubiletes se esconde la bolita. La trampa es que la bolita nunca está y por tanto el jugador siempre pierde y gana siempre el trilero.

Este ejemplo me parece una buena forma de definir el comportamiento de Ciudadanos en lo que se refiere a su postura sobre el régimen foral de Navarra y el concierto vasco.  Antes de relatar los hechos, hagamos un ejercicio mental. Si lanzáramos al aire la pregunta ¿Qué propone Ciudadanos en relación a los regímenes fiscales propios del País Vasco y Navarra?, apuesto a que los ciudadanos tendrían serias dificultades para responder y desde luego entre las posibles respuestas habría versiones contradictorias. Lo cual es lógico dadas las diferentes explicaciones (por llamar de alguna forma a los intentos de escabullir el bulto) que hemos escuchado a los diferentes cargos o portavoces de Ciudadanos.

Esta ambigüedad política es fácil de contrastar por ejemplo atendiendo a la forma en que se trata el tema por parte de los medios de comunicación. La pregunta que los periodistas formulan a los miembros del partido de Albert Rivera es siempre "¿Qué propone Ciudadanos..?".

Ahora compárenlo con UPyD. Nunca los periodistas nos preguntaron cuál era nuestra postura sobre este tema porque siempre estuvo clara. La pregunta era más bien del tenor "¿No cree complicado presentarse en Navarra con ese discurso...?", "¿No cree que esto les resta votos en esas comunidades?", etc.

Nuestra respuesta fue siempre clara y sin balbuceos: Nos consideramos progresistas y nos parece injusto que en el mismo país existan diferentes regímenes fiscales y, lo que es más grave, que el cálculo de la aportación que Navarra y País Vasco hacen al Estado en concepto de las competencias no transferidas es menor a la que les corresponde.

Hicimos este mismo discurso en toda España, sin variarlo en función de la comunidad autónoma en la que nos encontráramos. Y es más, con ese mismo discurso nos presentamos a las elecciones autonómicas en Navarra y el País Vasco. Fuimos revolucionarios y practicamos la verdadera regeneración que fue hacer política de forma honrada y respetuosa con el ciudadano en vez de practicar la vieja política electoralista y engañosa a la que nos tenían acostumbrados PP y PSOE y a la que rápidamente se amoldó Ciudadanos.

Porque uno puede estar a favor o en contra de los citados regímenes fiscales y ambas son posturas totalmente respetables. Lo que no es respetable es engañar a los ciudadanos a los que quieres representar para tener un puñado de votos más aquí o allá según la ocasión. Eso tiene poco de regeneración y mucho de cálculo electoral.

Hemos escuchado a Albert Rivera defender la supresión del concierto vasco y el régimen foral de Navarra en Madrid y decir unos meses más tarde en Navarra que no "aspira" a la eliminación de los mismos, ya que "ni podemos, ni es una prioridad". En la misma visita a Navarra en febrero de este año hizo malabares en televisión para tratar de evitar la clara y sencilla pregunta que el entrevistador le formuló en relación a este tema. Arguyó que no había mayoría consensuada entre los demás partidos para eliminar estos conciertos (qué tendrá que ver para que expreses la posición de tu partido) para finalizar afirmando ante la insistencia del presentador: "Ni puedo, ni quiero eliminarlos".

Lo mismo han hecho los respectivos candidatos o portavoces en las comunidades autónomas en cuestión. En ambas comunidades se han presentado a las elecciones escondiendo su posición o directamente cambiado radicalmente de discurso.

Viene todo esto a cuenta de la última intervención de Rivera el domingo pasado en el acto de presentación de la candidatura para las próximas elecciones autonómicas que tendrán lugar el 21 de diciembre en Cataluña. Afirmó sin pestañear que "Ciudadanos va a ser el primer partido de la democracia que vota contra el cupo vasco".

A parte de la poca vergüenza de mentir tan descaradamente (Ciudadanos no puede ser el primer partido de la democracia que vote en contra del cupo vasco, pues ya lo hizo UPyD en múltiples ocasiones), podemos comprobar de nuevo su doble discurso.

¿Tendrá que ver algo que dentro de un mes hay elecciones en Cataluña o que PP y PNV cuentan con suficientes apoyos para sacar adelante la moción a pesar de lo que vote C's? ¿Qué pasará en las próximas elecciones autonómicas en Navarra y País Vasco? ¿Qué dirán los candidatos al Congreso de los Diputados por estas comunidades en las próximas elecciones generales?

No seré yo quien critique a Ciudadanos si esta semana vota según lo anunciado, a pesar de que lo considero una maniobra de propaganda electoral, pero esa indefinición política interesada en relación a éste y otros temas controvertidos es muy poco respetuosa con los ciudadanos a los que quieren representar. La corrupción en política no es solo de tipo económica, también puede ser ética y moral. Y el engaño a los ciudadanos es también corrupción. 

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