Asiron rima con Napoleón

Al final los virus no me han matado. Creo. Estoy muerto pero por otras causas diferentes. Bueno, más que muerto, estoy en un purgatorio en el que por lo que veo, al menos, se me permite escribir así qué, lo prometido es deuda, pongamos foco en el alcalde de Pamplona.

El alcalde de Pamplona Joseba Asiron y el vicepresidente del Gobierno de Navarra, Manu Ayerdi en el corte de la cinta con el que se ha dado inicio a la Vuelta al País Vasco. EFE/Jesús Diges
El alcalde de Pamplona Joseba Asiron y el vicepresidente del Gobierno de Navarra, Manu Ayerdi en el corte de la cinta con el que se ha dado inicio a la Vuelta al País Vasco. EFE/Jesús Diges

Asiron es un poco, como decimos los que somos de Pamplona de toda la vida, un poco infeliz. Su problema es que no sabe medir y se le va la olla a Iliberri, que aunque parece supermegavasco, es como llamaban a Granada, o por ahí, en la época prerromana.

Tan pronto te dice que él es uno de los defensores del Castillo de Maya, curiosa coincidencia de apellido con el anterior alcalde, por cierto, como te intenta vender que si pones en el CV que eres euskomozopeña puedes pasearte ufano casi por cualquier avenida del mundo.

Háganse cargo, Quinta avenida, Nueva York, y el infeliz le dice a un viandante que ojo con él que es euskomozopeña, que eso tiene que tener algún privilegio seguro. Y el neoyorquino le señala el puente de Brooklyn, que es un poco como la López Ibor de allí, la barandilla, digo, el otro lado de la barandilla, para que le dejes en paz.

De los privilegios hablaremos en otro momento, porque me resulta curioso cómo en Navarra y País Vasco la supuesta izquierda, en realidad es siempre un carca partido nacionalista, siempre enarbola unos privilegios de unos trabajadores con respecto a otros, dependiendo de qué lado de la euskorraya nacieron. Lo rancio aquí se hace llamar progresista. Más inquilinos de la López Ibor. En fin, lo dicho, otro día hablamos, que hay más días que chistorras de Arbizu y se me termina el espacio.

A lo que iba, el alcalde infeliz, que me diluyo como bandera de navarra en ikurriña carnívora. Leo que el alcalde Asiron ha montando un sarao con biciclistas en algo que se llama vuelta a todo el planeta vasco, o algo así, el lunes pasado al que fueron cuatro abuelos, seguramente porque no tenían obra mejor que ver, para sacarse cuatro fotos y hacer un poco el ridículo.

El caso es que Asiron, para más gloria de su delirio, se compra una etapa de su vuelta txiklista (sic), manzana ácida, por favor, yo qué sé, por lo de la sidra, que suena muy vasco o asturiano o irlandés o de Kuala con ka Lumpur, qué más da. Bueno, a lo que vamos, que se compra el derecho con el dinero de todos a pegar gritos, como un iluso, clamando al cielo y a Bilbao, supongo, que es el que corta el bacalao de todo esto, que es el legítimo alcalde de la capital de euskalherria, que suena a enfermedad gástrica, como gastrobar suena a ardor de estómago, y hale, a casa.

¡Soy el alcalde de la capital de euskalherrería (cutxara de palo)! No me extrañaría que hubiera posado con una chapela de papel hecha con la página central del Boletín Oficial del Noticias, una mano en el mentón y la otra en el estómago haciendo círculos, como con hambre, porque un vasco tiene hambre incluso cuando se lo ha comido todo, como posando para los anales.

Que te quieres hacer llamar Napoleón, pues paga y pega tres gritos y Napoleón serás esos tres segundos. Qué más da mientras pagues. Si hubiera querido, hasta miss América podía haber sido. Cuando leí que se había puesto a proclamarse alcalde del imperio vasco me recordó una vez, cuando éramos críos y fuimos a Port Aventura e hicimos un poco eso también, ser otros, como el alcalde, pagando.

En una de las atracciones te dejaban vestirte de vaquero intrépido, rudo, duro y sin afeitar, éramos barbilampiños en realidad, nos pintamos la barba, y nos sacamos unas fotos pegando tiros al aire, con cara de cabronazos peligrosos. Pues eso, que si pagas como si te quieres declarar el primer hombre en Marte, o el que la tiene más larga, la ikurriña, qué más da, para qué quitarle la ilusión al mocete si la compra. Eso sí, toda ilusión tiene el inconveniente de que es efímera. Cinco minutos y tres titulares del tocayo y a cascarla.

Luego la realidad le vacila y le dice que ni alcalde supremo del imperio euskoñón ni leches en vinagre, nones, porque la etapa termina en Elciego. Pamplona - Elciego... no hay peor ciego que el que no quiere ver, miss Asiron. Te la han colado de forma tan sibilina que ni te has enterado, alcalde con ka. Buenos son los vascos, parece que no los conoces defendiendo sus privilegios, que no los nuestros, los de los navarros, y haciéndonoslos pagar siempre, a doblón, por todo, infeliz, Asiron. Y eso es todo.

Te puede interesar
  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.