Así ha cambiado el terrorismo yihadista para insuflar más terror

Los últimos atentados en Berlín, Turquía y Jerusalén demuestran un viraje en el modo de actuar para causar más daño y expandir el terror.

Un camión atropella en Berlín a decenas de personas en un atentado yihadista. EL ESPAÑOL
Un camión atropella en Berlín a decenas de personas en un atentado yihadista. EL ESPAÑOL

Tras la reciente detención en Vitoria por parte de la Policía Nacional de un ciudadano marroquí retornado de Siria, que se dedicaba a realizar labores de captación y adoctrinamiento terrorista en la zona de Tolosaldea tras haber sido entrenado y formado por el grupo terrorista Al Nusra, filial en Siria de Al Qaeda, podemos y debemos analizar la actividad del terrorismo yihadista en Euskadi así como los últimos atentados cometidos en Europa.

Que Euskadi al igual que el resto de Europa no escapa a la amenaza del este terrorismo global, no se le escapa a nadie y mucho menos a los fríos datos como estos; que indican que desde el 2012 en Euskadi y en sus comunidades próximas se han producido 14 acciones policiales contra el terrorismo yihadista con un total de 14 detenciones, 11 de ellas en Euskadi.

En concreto este último detenido en Vitoria se dedicaba a la captación y posterior adoctrinamiento, en este caso con la importante vitola de retornado. La captación de este tipo de personas capaces de perpetrar las mayores atrocidades se realizan por estas células de captación en lugares como núcleos de poblacionales con riesgo de exclusión social, centros de oración, centros penitenciarios, pisos destinados a este tipo de actividades y a través de internet y redes sociales que alguna vez pueden escapar al control de la unidades de información que luchan contra esta lacra que es el terrorismo global.

De poco sirven las palabras de algún representante del Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco indicando que en Euskadi se debería rebajar el nivel de alerta. La realidad cada día golpea nuestra puerta, hasta el comercio de armamento ilegal del cual se nutren este tipo de grupos terroristas y que tiene lugar en Euskadi. Por eso hacer llamamientos sobre que Euskadi es diferente a los demás en materia de seguridad es hacerse trampas al solitario.

Una vez analizada brevemente la actualidad en Euskadi me gustaría mirar a Europa y analizar cómo han sido los últimos actos terroristas. Como el atentado de Nochevieja en Estambul donde una persona armada con un fusil de asalto acabó con la vida de 39 personas y dejó 69 heridos; lo podemos analizar contando ya con algunos datos que arrojan un cambio en el modus operandi o en los protocolos de actuación de los terroristas yihadistas en sus últimos actos terroristas, aunque se siguen manteniendo las bases de expansión del miedo a nivel internacional.

Que los últimos informes de las agencias de inteligencia arrojaban una alta posibilidad de que el DAESH actuase en Europa ante su pérdida de territorio en suelo iraquí y sirio era una realidad latente que las fuerzas y cuerpos de seguridad de toda Europa barajaban. De ahí viene la toma de medidas preventivas en suelo europeo, pero por desgracia el riesgo cero no existe en materia de seguridad y el pasado diciembre un ciudadano tunecino, de nombre Anis Amri, perpetró un atentado arrollando a cientos de personas con un camión en pleno centro de Berlín en un mercadillo navideño, causando 12 muertos y 56 heridos. Se trata del mismo modus operandi que usó un palestino en Jerusalén donde embistió con un camión a un grupo de soldados israelíes y causó la muerte de cuatro de ellos, además de heridas a otros 17.

Este tipo de atentados no son unas acciones al azar perpetradas sin ningún tipo de preparación sino que responden a unos parámetros previos ordenados por estos grupos terroristas desde sus plataformas de formación y adoctrinamiento. En esas plataformas se dirige al terrorista a elegir con antelación el escenario buscando el mayor número de víctimas y sobre todo donde se concentren mayor número de nacionalidades para así expandir el terror a todos los países, planificar horarios y vías tanto de entrada como de escape. Es impactante leer hasta el modelo de vehículo que debe elegir el terrorista para crear el mayor daño posible, los manuales hablan de vehículos de grandes dimensiones, gran peso y sobre todo poder de tracción para seguir con su barbarie contra más metros mejor.

Pero tras los últimos atentados producidos en Berlín, Estambul y Jerusalén se aprecia un cambio en el protocolo de actuación de los terroristas, no han realizado actos suicidas sino que han escapado del escenario del atentado. Este cambio de estrategia tratando de evitar la muerte pero sin miedo a perder la vida responde a su intención de causar más miedo e inseguridad a la población y también para causar una mayor fatiga en los medios antiterroristas.

No debemos olvidar que tras el atentado de Berlín su autor viajó hasta Italia y fue abatido por una patrulla de la policía italiana tras dispararle el terrorista. Esta patrulla no estaba en ningún dispositivo especial sino que realizaba un patrullaje rutinario y se encontraron con el terrorista. Se desplazó a Italia pero lo pudo hacer a cualquier punto de Europa.

Este tipo acciones terroristas realizadas por personas adoctrinadas que con escasos recursos pero con determinación pueden parecer estar muy lejos de Euskadi pero no es así. Del análisis completo de los últimos atentados reivindicados por el DAESH, después de visualizar el contexto, la victimología, el escenario y la morfología de los propios atentados, Euskadi no puede pensar que es una isla en Europa y que la amenaza que se cierne en toda ella pasará de largo. Los indicadores señalan que el nivel adoctrinamiento es tan alto como en comunidades como Madrid o Cataluña.

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