Opinión: Javier Ancín

Café Lisboa

Ayer me tomé un café en el el café Lisboa. Me senté en la barra y el camarero me vio jodido y en vez de un corazón en la taza me dibujó una castaña. Por el otoño y tal, me dijo, te pega más con esa cara mustia, me soltó el jodido imbécil.

Que te den por el óculo

En está tierra tan dada a inventarse tradiciones yo he inaugurado una: sentarme con un cucurucho de castañas en el monumento a los Fueros a mirar la Diputación, con su andamio.

La ciudad pancarta

image1

Me tiro a la calle como Gambardella pasea por Roma en La gran belleza, buscándola.

Solo es el otoño

cafe 2

Fuera hace otoño y dentro es una cafetería de barrio con un café bebible no muy caliente, como me gusta.

La revolución pendiente de lo bonito

Balcones en Pamplona.

En esta ciudad dominada por una cultura oficialista que es un pastiche ruralizante; engordada por subvenciones y completamente vacía de contenido.

Quien tiene un trol tiene un pedorro

image1 (1)

Tengo un «hater» que es un primor. Un odiador de primera, vamos. No me lee mucho, pero cuando se acuerda de mi existencia se le hincha la vena y me da tal chapa en su Twitter que me deja temblando.

La reserva Euskoapatxe

image1

Ayer domingo por la noche, escribo cuando puedo, estaba para cazadora. Todo va ocurriendo de una forma tranquila, disimulada, hasta que ya no hay remedio y tienes que volver a casa a por la chaquetica porque ya ha refrescado. ¿Cuándo se nos jodió el verano?
 

La cafetería anticapitalista

Hace unas semanas preguntaba en Twitter si había alguna empresa, la que fuera, que funcionara con criterios anticapitalistas.

El sol también se pone en Pamplona

La sombra que creía, detrás de mí, que era un gato era la sombra de un arbusto que se agitaba con el viento extrañamente cálido de septiembre. Es de noche. Aquí es todo posible.