Colaboradores

Han tenido que pasar varios días para no escribir desde la impresión que causa vivir el horror en directo. Un intermedio para que no sean corazón y tripas las que manden sobre el teclado.

El atentado terrorista que ha costado la vida a 13 personas en Barcelona vuelve a enfrentar a las instituciones públicas ante uno de sus mayores retos contemporáneos: la popularización y la normalización de los mensajes de odio, de extremismo y de violencia entre los sectores más jóvenes de la población.

Venezuela lleva ya por lo menos dos años caminando con paso firme hacia algo muy parecido a una guerra civil.

Hay cosas con las que uno no puede, ni debe, estar callado. Repele escuchar eso de la mochila de kilómetros que portan los hijos de los presos a los que “se les ha robado la infancia”.

Fin de las fiestas de Tudela. Momento de descanso y balances. Llega el agosto de paz y tranquilidad. Aterriza la rutina para unos y despegan las vacaciones para otros.

Vaya por dios, último día de cole y me sale un hater. Cachis... yo que no quería mandar postales desde donde me voy a retirar a meditar los próximos días, y me parece que no me va a quedar remedio que enviar alguna.