Juan Iribas (Tafalla, 1973) es autor de ‘El guardián de la intemperie’, ‘El destino de Sofía’, ‘El cuaderno de piel vuelta’ y ‘Antes de que huela a café’. Periodista en Thomson Reuters Aranzadi, ha colaborado en radio, prensa y revistas, y ha sido jurado en certámenes literarios.

Lápida

No suelo visitar el cementerio, pero a veces resulta analgésico.

Cementerio de Pamplona en la festividad de Todos los Santos. IÑIGO ALZUGARAY
Cementerio de Pamplona en la festividad de Todos los Santos. IÑIGO ALZUGARAY

El otro día me monté en mi coche, cogí al azar una cinta de la guantera, pulsé el play y me llevé la grata sorpresa de volver a escuchar al cantautor Javier Álvarez. Demasiados recuerdos en trece canciones.

Cuando llegué a la que llamo ‘la ciudad de los cuerpos sin alma’, permanecí un rato en silencio acompañado por un viento molesto, decenas de árboles sobrios y algún paisano sigiloso.

Antes de abandonar el camposanto curioseé los nombres, las edades y las fotografías de varios fallecidos. Me sorprendió mucho ver la lápida de un veinteañero. Creo recordar que murió atropellado una madrugada, cuando yo habría soplado a lo sumo diez velas.

Recuerdo que solía cruzármelo los domingos por la mañana. Me fijaba en sus greñas, su cigarro sobre la oreja, sus elásticos negros y aquella chupa vaquera llena de chapas de grupos de rock. Andaba con sus J'hayber como si la vida no fuera con él. Al detenerme frente a su lápida y observar aquella imagen ovalada, pese a sus definitivos veintipocos y a mis actuales cuarenta y tantos, no sé muy bien por qué, pero lo seguí percibiendo mayor que yo.

De camino a casa y sin poder quitármelo de la cabeza, a Javier Álvarez le dio por cantar ‘De aquí a la eternidad’.

 

Ideación de ‘Lápida’

El domingo pasado visité el cementerio.

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