Ambrosio Liceaga es ingeniero industrial y máster en ingeniería biomédica por la UPNA. Desde hace más de 10 años mantiene un blog sobre divulgación que complementa con una cuenta en twitter con más de 11.00 seguidores. Ha participado en diferentes actividades de divulgación de la ciencia incluyendo colaboraciones en la Cátedra de Cultura Científica de la UPV

Ponga nombre a una estrella. Y es gratis.

Este mes termina el plazo de una oportunidad histórica. Poner nombre a algunas de las 20 de las estrellas más cercanas y a sus planetas. Y tenemos una propuesta española con muchas posibilidades.

Hay un conocido fraude protagonizado por diversas empresas que se ofrecen, a cambio de una generosa cantidad económica, a bautizar estrellas o asteroides con el nombre que desees. Incluso te envían bonitos certificados con el nombre y la posición de dicho objeto.

Todos ellas ocultan un factor importante. Dar nombre a una estrella es fácil. Lo difícil es convencer al resto del mundo de que utilice el mismo nombre que tú. Algo que el famoso astrónomo William Herschel descubrió hace siglos. Herschel utilizó su telescopio para encontrar el primer planeta que no era distinguible  a simple vista.

Como descubridor, quiso bautizarlo “Georgium Sidus” (la estrella de Jorge) en honor a su principal financiador, el rey Jorge III.  El resto del mundo decidió que se llamaría Urano y así es como lo conocemos todos.  Como premio de consolación, y a sugerencia de su hijo, algunos de los ¡27! Satélites de Urano fueron bautizados  con el nombre de diversos personajes femeninos de Shakespeare. Así tenemos satélites con  nombres como  Titania, Oberón, Umbriel, Ariel, Miranda, Cordelia, Crésida, Desdémona, Julieta, Ofelia, Porcia, Puck y Rosalinda. Si, les prometo que son nombres reales de satélites reales.

Para evitar futuros  conflictos al elegir nombres para los objetos extraterrestres se acordó que fuese  la Unión Astronómica Internacional quien los bautizase (http://bit.ly/1LsFj8u). Así ha venido haciendo hace décadas. Desde series de números y letras a nombres  mucho más evocadores. Y aquí es donde llega la oportunidad.

La Unión Astronómica Internacional inició, hace casi un año, un proceso para dar nombre a 20 sistemas planetarios que se han descubierto en los últimos años. En la primera fase se recibieron propuestas  formales desde numerosas instituciones.

Entre ellas, se aceptó una propuesta española presentada por  el Planetario de Pamplona con el apoyo de la Sociedad Española de Astronomía (SEA) y el Instituto Cervantes. Eligieron, de entre las veinte disponibles, a la estrella mu Arae. Se trata de una estrella similar a nuestra y situada a unos 50 años luz de distancia.

De momento, hemos detectado cuatro planetas su alrededor así que la propuesta  es bautizarla la estrella con  el nombre de Cervantes y los planetas con los principales personajes de su novela más famosa, Don Quijote, Rocinante, Sancho y Dulcinea. Y ahora llega la segunda fase, una votación pública abierta a todos los habitantes del planeta.

Para conseguir que Cervantes tenga su propia estrella es necesario ganar una votación frente a otras seis alternativas. Y el plazo termina el 31 de octubre. Si no queremos que la cultura anglosajona siga monopolizando el espacio, esta es nuestra mejor opción. Así que les pido que visiten la página de Estrella Cervantes (www.estrellacervantes.es) y sigan los enlaces para votar por ella. Cuando bautizaron Urano, nadie pensaba que un robot enviado desde la Tierra lograría visitarlo. Quien sabe que se esconde en el futuro de la estrella mu Arae….

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