Pablo Sabalza es escritor.

BARCO

Cartas de un caballero del siglo XV

Tanto las cartas como las localizaciones y personajes que en esta historia se dan cita pudieran ser veraces. Las encontré por puro azar. Tras su lectura me tomé la libertad de adaptar su lenguaje al castellano contemporáneo.

Platero

Día internacional del animal... y literario

Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: « ¿Platero?» y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe en no sé qué cascabeleo ideal…

volver a empezar

Vuelve a empezar, Chanquete

(Escribo este texto enfundado en la música de Pachelbel  y su reconocido Canon en Re mayor). 

Ernest Hemingway redacta en su máquina de escribir

Estamos locos... ¿o qué?

Si el loco persistiera en su locura, se volvería sabio

Drago

Las macetas

Dedicado a la madre de mi buena Amiga.

Un paseo por las nubes

Moriré en dos días

Moriré en dos días. Será el martes. Sobre las tres y diez. Anuncian lluvias. ¡Con lo que me gusta a mí ver llover!   Será de repente. Sin dolor. Sin quejidos. Los lloros vendrán después. Pero yo no estaré… o si estoy, puede que sea...
Gabo y flores amarillas

Llámame raro

No hay belleza perfecta que no tenga alguna rareza en sus proporciones

Maletas y libros.

Libros de viajes y mudanzas

Nadie se da cuenta de lo hermoso que es viajar hasta que vuelve a casa y descansa sobre su almohada vieja y conocida

Las teclas de un piano

A veces un cielo

La vida es una canción
que yo tarareo.

Imagen guanche 2

Romance a mi princesa Guanche

Betsabé Sánchez Ibáñez . Nacida en tierra canaria. Fue tu mar y drago, guanches, de conquista castellana. Aborígenes guerreros implantados por la espada de las nobles carabelas que arribaron desde España. Los canes lloraron ríos -ladridos de pura rabia- esparcidos y...
Preguntas en busca de respuestas.

La semana de las preguntas

Lo importante de todo es nunca dejar de hacerte preguntas. La curiosidad tiene su propia razón de existir

mar

Soy la sonrisa perenne

Soy la sonrisa perenne. No puede la tristeza conmigo. Lo intentó mil veces. Con familiares en dos divididos. No pudo. Luego llegó la muerte de mi corazón. Fue un dolor infinito. -¡Hijo fui de la gran melancolía!- Y nacieron amigos sin pulmones; con pechos amputados; con páncreas...