Juan Iribas (Tafalla, 1973) es autor de ‘El guardián de la intemperie’, ‘El destino de Sofía’, ‘El cuaderno de piel vuelta’ y ‘Antes de que huela a café’. Periodista en Thomson Reuters Aranzadi, ha colaborado en radio, prensa y revistas, y ha sido jurado en certámenes literarios.

La imaginción brotando de un libro ARCHIVO

El primer libro de mi vida

“Aprendí a leer a los cinco años, en la clase del hermano Justiniano, en el Colegio de la Salle, en Cochabamba (Bolivia). Es la cosa más importante que me ha pasado en la vida”.

Marquesina de la villavesa en Pamplona.

Paisaje

Como el resto de los mortales, la inmensa mayoría de los días repito una serie de tareas antes de salir de casa: hacer la cama, ducha, desayuno… Somos rutina y somos costumbres.

Personas esperando a un ascensor.

Hablar por no callar

Hace tiempo me di cuenta de que, como canta Manolo García, “si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo vayas a decir”.

Un hombre calvo junto a sus perros. ARCHIVO

Alopecia

El otro día me contó un amigo cómo superó la etapa en la que el otoño llegó a su cabeza.

Una pareja pasa un día de picnic mientras brinda con copas de vino durante una charla ARCHIVO

Tenemos que hablar

Nunca entendí el “tenemos que hablar” ni su posterior y obvio “se acabó”.

Un aula. ARCHIVO

Redacción

La alumna se sentaba en el pupitre que había junto al radiador y la ventana, y esta circunstancia le hacía sentir a la vez calor y frío.

Alguien graba un vídeo en un concierto.

Inmortal

Me gusta la música y, de cuando en cuando, a uno le encanta escuchar buenas canciones, a poder ser en directo.

Trayectoria intachable

El comisario Varela contaba con una hoja de servicios que sus colegas querrían tener…

Un libro sobre la arena. ARCHIVO

Sueños

El otro día viajé en autobús por culpa de una avería en mi queridísimo coche.

Una estación de tren

Pesadilla

Duermo poco y, generalmente, mal. De vez en cuando sufro alguna que otra pesadilla. Hay una que no logro quitarme de encima y que ha pasado de ser un sueño a convertirse en un pensamiento recurrente.

Un cliente firma un contrato en un banco para soliciar un préstamo económico ARCHIVO

¡No doy crédito!

El otro día me acerqué al banco a pedir un crédito para comprarme un apartamento en Torrevieja (Alicante). Curiosamente me tocó el número 13 e iban por el 6, así que una señora  (que tenía el número 11) se dedicó a entretenerme con los detalles de su plan de pensiones y a pormenorizar...
Útiles de pintura.

Pintor de éxito

Me llamo Rodolfo Tabuenca, nací en Torrelodones y soy un pintor de éxito, por cierto, muy cuadriculado.

Vista de una montaña

Aquellos montañeros

Me encantaría que me gustase el alpinismo como a Mari Abrego o a cualquier Ochoa de Olza, pero como no me tiraba lo suficiente, quise experimentar en primera persona después de haberme empachado a base de vídeos, charlas y de disponer de material suficiente para subir (y bajar) un ochomil.

Una persona muestra un regalo

Cuento de Navidad

Soy camarero en un bar de Manchester, donde la cocinera ya prepara tortillas de patatas y los mejores clientes han aprendido a chapurrear mi apellido después de cuatro birras.

Vista de un polígono industrial.

Poligonero

Reconozco que no soy sospecho de que me califiquen como poligonero. Ni por el aspecto ni por la filosofía de vida.

Palomas sobre un tejado.

Perseverar

No hay manera de que se me ocurra un relato.

Televisión antigua en un vertedero. ARCHIVO

A lo suyo

Llovía a mares. La fuerte tormenta caía sobre la ciudad acompañada de un viento que silbaba como una cuadrilla de albañiles.

Diez minutos de amor eterno

En absoluto resultó romántico. Ella y yo no tropezamos en una esquina ni nos tiramos una taza de café por la camisa como si estuviéramos protagonizando una comedia romántica.

El calcetín azul oscuro

Soy un mitómano y el mejor recuerdo que guardo de mi noche de bodas, ahora que no me lee mi mujer, se lo debo a lo que menos se figura ella…