TRIBUNALES

Este es el dibujo de una niña pamplonesa que destapó las violaciones que sufrió a diario cuando tenía 8 años

"A este hombre le dimos todo y violó a nuestra hija mirando el reloj porque tenía 20 minutos hasta que volviésemos" ha señalado el padre.

Dibujo de la niña que destapó el caso. NAVARRA.COM
Dibujo de la niña que destapó el caso. NAVARRA.COM  

El dibujo de una niña pamplonesa permitió a su madre descubrir que había sido violada en repetidas ocasiones por parte de un amigo íntimo de la familia que acogieron en su casa.

Las preguntas de la madre sobre el dibujo en el que se veía a una chica con la boca tapada consiguieron que la pequeña terminase contando todo lo que ocurría: un amigo de la familia la había violado de forma continuada. Al preguntarle su madre cuántas veces había ocurrido eso, la menor le contestó: "Todos los días, mamá, todos los días".

El juicio por estos hechos, en el que acusan al hombre por dos delitos de abuso sexual continuado y por los que el fiscal solicita 28 años de cárcel al acusado, ha tenido lugar a puerta cerrada este miércoles 10 de mayo en Pamplona.

CUANDO LA NIÑA TENÍA 8 Y 11 AÑOS

El hombre acusado de violar de forma continua a la niña era íntimo amigo de sus padres. "Nos criamos como hermanos", ha señalado el padre fuera de la sala.

"A este hombre le dimos todo, le abrimos nuestra casa, la relación era de hermanos y violó a nuestra hija mirando el reloj porque tenía 20 minutos hasta que volviésemos", ha asegurado el padre de la niña con impotencia.

Los hechos se remontan a los años 2011 y 2014 cuando la menor, su hermano y sus padres vivían en una localidad próxima a Pamplona. El acusado, con el que tenía una relación casi familiar, les pidió ayuda para encontrar trabajo en Pamplona. La familia le ofreció una de las habitaciones de la casa a él, su mujer y sus hijos.

La situación no era fácil para los padres de la niña, únicamente trabajaba la madre y al padre le habían detectado un cáncer pero les ayudaron a buscar trabajo.

SE QUEDABA SOLO CON LOS NIÑOS 20 MINUTOS

El padre de la niña estaba todo el día en casa. El único momento en el que salía de la vivienda era para llevar a su mujer y a la mujer de su amigo a trabajar. "Eran 20 minutos que él aprovechaba para llevar a la niña a la habitación, bajar las persianas e ir calculando el tiempo. Cuando veía por la ventana que volvía con el coche hacía como si nada hubiese pasado" ha explicado el padre.

"Muchos días entraba en casa y le veía [al acusado] en la cocina haciendo cosas nervioso" - ha hecho gestos con los brazos imitándole - "Le veía alterado y yo lo achacaba a que bebía mucho Redbull. Le decía que no era bueno para el corazón cuando en realidad estaba nervioso por lo que acababa de hacer a nuestras espaldas", ha detallado el padre.

La familia se quedó a vivir con ellos 40 días en el año 2011 y el acusado volvió a pasar otra temporada con ellos en el año 2014 ya que "se encontraba en trámites de separación" de su mujer. En esta ocasión estuvo 5 meses en casa de la familia compartiendo una litera con la menor de la que volvió a abusar de forma diaria.

UN DIBUJO DE LA NIÑA DESTAPÓ EL CASO

"Mi hija con 9 años se quería suicidar pero no sabía cómo", ha relatado la madre al recordar este suceso que tuvo lugar hace años cuando la niña le dijo que no quería seguir viviendo aunque no llegó a decirle qué era lo que le ocurría.

"Se encerró en el baño, pero no sabía cómo hacerlo" - ha señalado su madre. "Ha sido muy duro". Fue dos años más tarde cuando un dibujo destapó lo que estaba pasando.

"A la niña siempre le ha gustado dibujar", ha contado su madre mientras mostraba algunos de sus dibujos. Fue precisamente la afición de la pequeña a dibujar lo que hizo que la madre se diese cuenta de que algo pasaba.

La niña solía dibujar caras y retratos. Precisamente, fue el dibujo de una cara el que alertó a la madre. En él se veía a una niña con parecido a su hija, ojos negros y un esparadrapo que tapaba su boca. "Le pregunté por qué tenía tachada la boca y si había alguien que no le dejaba hablar" ha explicado la madre.

La niña le contó como en esos 20 minutos en los que se iba su padre a llevarla al trabajo su amigo la llevaba a la habitación, cerraba con pestillo, bajaba las persianas y le obligaba a ver películas porno antes de violarla.  Al preguntarle cuántas veces, contestó la frase lapidaria: "Todos los días, mamá, todos los días".

El amigo de sus padres la intimidó para que no contara nada ya que "le metería en problemas" a él y a su familia.

La niña incluso les contó que lo hacía en presencia de la hija del acusado de dos años porque si se quedaba sola, lloraba.

NO QUEREMOS UN ACUERDO

Los padres han señalado que no quieren ningún acuerdo con el acusado y piden 30 años de cárcel. Además, la madre ha señalado que ha tenido que aguantar las burlas de los allegados del acusado a través de las redes sociales ridiculizando el tema de las violaciones. " A ellos les debe de hacer gracia", ha añadido la madre disgustada mientras mostraba comentarios burlescos de amigos del acusado.

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