TRIBUNALES

La víctima del expelotari Mikel Goñi: "Me metió un destornillador entre las uñas y me amenazó con cortarme mi única pierna"

El exdeportista Mikel Goñi niega durante el juicio celebrado en Pamplona todos los hechos y culpa de lo ocurrido a "tres gitanos de Irún".

El expelotari Mikel Goñi, a su llegada a la Audiencia para el juicio acusado de extorsión. PABLO LASAOSA.
El expelotari Mikel Goñi, a su llegada a la Audiencia para el juicio acusado de extorsión. PABLO LASAOSA.  

El expelotari navarro Mikel Goñi ha sido juzgado este miércoles 15 de marzo en Pamplona acusado de retener a dos personas, amenazarlas y agredirlas por el supuesto robo de unas plantas de marihuana que cultivaba en una casa alquilada en Odieta. 

"Me dijo de ir a la casa por un cristal roto, allí me acusó de robarle las plantas, me amenazó con matarme y me clavó el destornillador bajo la uña hasta la raíz" ha declarado el hombre que le alquiló la vivienda al expelotari.

Durante la vista han estado presentes las dos presuntas víctimas a las que Mikel Goñi habría retenido, golpeado y amenazado por la desaparición de las plantas. Una de ellas era el hombre que le alquiló la casa y el otro el amigo que tenían en común y a través del cual se pusieron en contacto para cerrar un contrato de alquiler. El pelotari, según lo declarado por las víctimas, les acusó de haberse compinchado para robarle.

El amigo en común de ambos, además ha informado durante el juicio que él mismo le había facilitado las semillas de marihuana a Mikel Goñi.

Durante la vista también comparecía como acusado un amigo de Mikel Goñi, apodado "Potro", acusado de los mismos hechos aunque las víctimas han negado que las golpease: "Estaba allí de acompañamiento".

"IBAN A MATAR A SU PADRE"

El expelotari requirió al propietario de la casa al que retuvo en el garaje 10.000 euros por el robo de las plantas ya que tenía una deuda con "unos gitanos de Irún" que le amenazaban con matar a su padre, según ha declarado el dueño de la propiedad.

El propietario de la casa, que finalmente denunció los hechos, reunió el dinero junto a su hermano y se lo dio: "Fui hasta la casa con un fusil y le dije que cogiera el dinero sin bajarme del coche". El hombre, que no ha participado como acusación en el juicio, ha señalado que no quería denunciar los hechos por miedo.

Según ha declarado la víctima, el expelotari llegó a darle datos sobre sus personas cercanas, donde trabajaban o por donde se movían para amedrentarle. También le amenazaron con cortarle la pierna: "Me dijo que me iba a cortar la pierna que me queda con una radial que había".

La otra víctima habría recibido, supuestamente, una brutal paliza tras la que le dejaron en la carretera de Elizondo.

"YO NO QUIERO SABER NADA DE ESAS HISTORIAS"

Durante el juicio, Mikel Goñi se ha desentendido por completo de las plantas que se encontraban en el garaje de la vivienda que tenía alquilada y ha culpado a los "tres gitanos" de Irún, que fueron los que habrían retenido y golpeado a los hombres. 

En la vista se han mostrado varias conversaciones de whatsapp que darían verosimilitud al testimonio del propietario de la vivienda, en las que se podían leer amenazas de Goñi como "lo del destornillador ha sido una caricia para lo que te van a hacer los de Irún".


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.