TRIBUNALES

Expulsado de España: el marroquí que atacó las iglesias de Ribaforada y Fontellas no podrá volver en 10 años

El magrebí de 21 años está considerado un peligro para la seguridad del Estado tras cometer ataques reiterados en varios centros religiosos.

El resultado de los ataques de un marroquí a las iglesias de Fontellas y Ribaforada.
El resultado de los ataques de un marroquí a las iglesias de Fontellas y Ribaforada.  

Fuera de España. El marroquí que atacó varias iglesias en distintas localidades de la Ribera de Navarra ha sido expulsado del país. Se ejecuta así una orden del Ministerio de Interior después de que se considerase al magrebí como un peligro para la seguridad del Estado.

Naoufal El Khayat, de 21 años de edad, ha sido trasladado a Marruecos, su país de origen, y tiene prohibido regresar a España o a otro país del espacio Schengen durante los próximos 10 años. El marroquí, de quien las fuentes judiciales precisan que llevaba una vida aparentemente normal hasta hace unas semanas, se fue radicalizando a raíz de su vuelta de unas vacaciones en su país natal.

PRIMER INCIDENTE: PRENDIÓ FUEGO A LA VIRGEN DE FONTELLAS

El primero de los ataques se produjo a principios de septiembre a raíz de un incendio en la iglesia de Fontellas. El Khayat quemó varias tallas de la Virgen de la localidad y el fuego afectó a algunas de las capillas del templo. El magrebí reconoció los hechos ante el juez y, lejos de arrepentirse, manifestó que se había ganado el cielo con su acción.

Según las investigaciones de la policía, se sospechaba que podría ser también el autor de otros ataques previos a iglesias en varias localidades cercanas en la Ribera, como la rotura del misal y libros sagrados en Ribaforada y en Buñuel. El juez determinó en aquel momento una orden de alejamiento a 10 metros de centros religiosos de culto católico y puso en libertad al marroquí.

Varios testigos situaron al hombre en Fontellas junto a una bicicleta amarilla que había robado en Tudela. Él mismo reconoció haber provocado una pelea con unos vecinos en la plaza de los Fueros de Tudela al intentar descolgar unas banderas del mercado medieval porque los identificó con símbolos católicos y de Israel. 

REINCIDENTE AL DECAPITAR AL PATRÓN DE RIBAFORADA

Sin que llegasen a transcurrir cuatro días desde la orden de alejamiento, El Khayat volvió a atacar otro edificio católico. Se trataba de la iglesia de Ribaforda, donde rompió una cruz exterior y decapitó la figura del patrón de la localidad, San Bartolomé. Ante las reincidencias, el juzgado de Instrucción nº 3 de Tudela decretó posteriormente prisión provisional para el magrebí.

Según el juez, la medida de prisión se tomó para proteger a los centros religiosos ya atacados y a otros de la zona susceptibles de sufrir algún otro ataque, así como evitar daños hacia las personas que puedan acudir a los mismos. El magistrado adujo que se había creado cierta alarma social en estos pueblos de la Ribera de Navarra, donde está arraigado un sentimiento religioso que se hace más patente durante las fechas estivales con la celebración de las fiestas patronales. 

Entonces El Khayat declaró no saber bien por qué había cometido estos actos, pero que consideraba al Islam como la única religión. El juez solicitó una evaluación psiquiátrica del joven y ahora ha decretado la orden de expulsión de España.


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