TRIBUNALES

El joven del atropello múltiple de Tudela limpió los restos de sangre del coche y se metió en la cama a dormir

Ha dicho ante el juez que no se dio cuenta del atropello, pero la policía mantiene que se quitó uno de los cuerpos de encima "con un volantazo". 

La luna de un cristal roto tras un impacto
La luna de un cristal roto tras un impacto  

El joven de Milagro acusado de haber matado el domingo a un chico de Zaragoza de 20 años ha declarado ante la juez que no se "apercibió de haber atropellado a personas" cuando sintió el fuerte golpe, a pesar de que el atestado refleja que una de las chicas heridas quedó tendida sobre el vehículo y el acusado dio un volantazo para "quitársela de encima". 

La juez ha decretado este mismo martes su inmediato ingreso en prisión sin fianza por lo hechos ocurridos el domingo en Tudela después de la celebración del Día del Ángel sobre las 20 horas. 

Además, el mismo texto judicial refleja la crudeza de los hechos. El joven huyó del lugar del atropello, dejó que se bajaran los ocupantes del coche a los que alertó de que no contaran nada de lo sucedido, metió el coche en su garaje, trató de limpiar los restos de sangre del vehículo y se metió en la cama a dormir antes de ser detenido. 

Según consta en la declaración del joven ante la juez de guardia de Tudela, el vecino de Milagro de 28 años ha señalado que donde sucedió el siniestro "había más vehículos" y que no se apercibió de haber atropellado a personas, que se sintió asustado y que se fue del lugar. 

Más adelante del lugar de los hechos, paró y bajaron los dos ocupantes del coche, siguiendo él su camino y parando posteriormente en un campo o camino a quitar cristales del parabrisas.

"Seguidamente, siguió su camino hasta el domicilio familiar en Milagro, metió el coche en el garaje, le contó lo sucedido a su madre y se metió en la cama donde se quedó dormido, sin saber precisar el rato que estuvo en dicho domicilio. También ha reconocido que desde el momento del siniestro no volvió a consumir sustancias estupefacientes", señala el auto de la juez en el que se le imputan cuatro delitos: homicidio por imprudencia, contra la seguridad vial, omisión del deber de socorro e imprudencia grave.

Según el atestado policial, el joven circulaba con su vehículo por un camino procedente de la zona “las norias” de Tudela, donde se habían reunido numerosos jóvenes para la celebración del domingo de resurrección.

"Dicha conducción la realizó a una velocidad excesiva para las condiciones de la vía, tal y como señalan los testigos que declararon ante la Policía Foral, presentes en el momento de los hechos, así como tal hecho fue igualmente corroborado  por los ocupantes de dicho vehículo, los cuales afirmaron en su declaración que iban asustados de la forma en que conducía", recoge la juez en su auto.

"Así las cosas, cogió una curva a excesiva velocidad y arrolló al joven Carlos Pellejero, el cual resultó fallecido, y a otras dos jóvenes, las cuales han tenido lesiones que requirieron de su ingreso hospitalario. Ha de ser reseñado, que consta en dicho atestado policial, que una de esas jóvenes en el momento de ser atropellada por el investigado, había quedado en el capó de dicho vehículo, y aquel para “quitarse el cuerpo dio un volantazo, cayendo aquella al suelo", resume la juez sobre lo ocurrido en Tudela el domingo por la tarde. 

Una vez ocurrido el siniestro, el vecino de Milagro siguió su camino sin parar ni auxiliar a las víctimas y cuando uno de los ocupantes le dijo que parara, paró, y se bajaron del mismo los dos ocupantes. Les dijo que no dijeran nada de lo ocurrido para poder huir sin que lo detuvieran. 

La juez de Tudela señala que del atestado y averiguaciones policiales se infiere que el investigado siguió conduciendo hasta parar en un campo dónde quitó cristales de la luna delantera, la cual había quedado resquebrajada por el siniestro, y una vez realizada dicha actuación, siguió su ruta, previsiblemente, hasta Milagro, lugar de su residencia. "Llegó al domicilio familiar, metió el coche en el garaje, así como intentó limpiar los restos de sangre del mismo", mantiene el auto. 

Resume la juez que en las actuaciones consta que a partir de las declaraciones de los testigos, un miembro de la Policía Judicial de la Policía Foral le llamó al chico por teléfono, y éste le colgó, así como acudió a su domicilio en Milagro la Guardia Civil. "Tras varios intentos de localizar al investigado, éste accedió a hablar con los mismos, les reconoció los hechos, y salió de su domicilio, momento en el que fue detenido", mantiene la juez. 

A las 2.40 horas de la madrugada se le efectuó la prueba de detección de sustancias estupefacientes, que dio como resultado positivo a cocaína. En la declaración prestada por por el joven ante la juez ha reconocido que antes del siniestro había consumido cocaína y cannabis.

DIRECTAMENTE A PRISIÓN

La juez de guardia de Tudela ha decretado el ingreso en prisión comunicada y sin fianza este martes para el joven de Milagro de 28 años que conducía drogado su coche el pasado domingo en Tudela y que causó un atropello múltiple con el resultado de un chico de 20 años muerto y dos chicas heridas de diversa consideración. 

Así lo ha decidido la juez de instrucción tras tomar declaración a A.L.P.C como investigado por un delito de homicidio por imprudenciacontra la seguridad vial, omisión del deber de socorro e imprudencia grave por haber huido del lugar de los hechos sin socorrer a las víctimas.  

El autor de los hechos ha declarado esta mañana en presencia de su abogado después de permanecer detenido y en los calabozos de la Policía Foral de Tudela desde el domingo por la noche, cuando fue arrestado en la vivienda de sus padres en Milagro. Estuvo casi 4 horas en paradero desconocido después del atropello mortal. 

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