TRIBUNALES

El abogado de 'La Manada': "Pueden ser unos imbéciles y primarios, pero no cometieron ninguna agresión sexual”

El defensor de tres de los cinco acusados, Agustín Martínez Becerra, ha pedido la absolución y ha señalado que no se les puede privar "ni un minuto más" de su libertad.

El abogado Agustín Martínez Becerra en el juicio por la violación grupal de Sanfermines de 2016. IÑIGO ALZUGARAY
El abogado Agustín Martínez Becerra en el juicio por la violación grupal de Sanfermines de 2016. IÑIGO ALZUGARAY  

Agustín Martínez Becerra, el abogado de tres de los cinco miembros de 'La Manada' ha pedido la absolución de sus representados y ha exigido que no se les prive "ni un minuto más de libertad" al concluir que no hubo violación en los hechos denunciados por la joven madrileña en la madrugada del 6 al 7 de julio de 2016.

Su argumentación, en esta última jornada del juicio en Pamplona centrado en las conclusiones, ha puesto el foco en las declaraciones de la víctima, de las que dice que "han variado por completo" desde que declarara aquel día a las que ha ofrecido en la vista oral celebrada durante estos días.

Para el letrado, la chica reconoció que "no se negó a las relaciones" o, al menos, "sus defendidos entendieron que había consentimiento", ya que para el abogado, "el no consentimiento debe manifestarse con palabras o actos de manera clara", ha sostenido.

Asimismo, ha añadido que la víctima de la supuesta violación "era la líder" de 'La Manada' durante el trayecto al portal como "han demostrado las imágenes" en las que se puede observar a la joven madrileña encabezando el grupo.

Además, Agustín Martínez Becerra ha negado los cargos sustentados en unas pruebas "viciadas de origen".

De esta manera, el letrado ha criticado la instrucción del sumario, "una de la más kafkianas que hemos tenido la desgracia de padecer", y el juicio paralelo que propicio tras una "breve, escueta denuncia".

"Se trataba de dar un escarmiento, poco importaba si los hechos eran ciertos o no", ha afirmado, y ha cuestionado también el trabajo de la primera abogada de oficio que tuvieron sus clientes, ya que "se limitó a no hacer absolutamente nada".

A partir de ahí Martínez Becerra se ha centrado en intentar desmontar las pruebas aportadas porque "se parte de la culpabilidad para llegar a la conclusión, también de culpabilidad" en una agresión sexual.

Para él policías forales y municipales "renunciaron a actuar" en defensa de la legalidad y la verdad y entraron en contradicciones con "marcas" que unos agentes situaban en una parte de la cara de la chica, otros en otra y otros no vieron; o su actitud "abatida" o "en 10 minutos tranquila" a juicio de otros.

En el caso de los peritos ha indicado que "partieron del error evidente" de tratar de determinar "la existencia" en la chica de un estrés postraumático y no "el origen" de este.

La suya ha sido la primera intervención de la última sesión del juicio, dedicada a las conclusiones de las defensas, y en ella ha repetido las declaraciones de la propia denunciante en las que admitió que por su comportamiento los acusados pudieron entender "que sí o que no" había consentido las relaciones sexuales.

En este sentido, Martínez Becerra ha sostenido que "el 7 de julio no hubo ninguna agresión sexual" y ha añadido que, aunque pueda "sorprender", "una chica de 18 años pudo llevar a cabo una fantasía sexual de la que luego pudo quedar insatisfecha".

Además, el letrado ha hecho alusión a los vídeos grabados por 'La Manada' en el interior del portal de la calle Paulino Caballero y ha añadido que "no se puede extraer la existencia de una agresión sexual, es una película porno y en ningún caso es una película de ciencia ficción".

Para sostener su tesis, el abogado ha retomado frases que pronunció la denunciante el día que compareció ante el tribunal y que difieren de lo aportados en la denuncia y en instrucción.

Entre ellas ha subrayado "no le taparon la boca", se "estaba besando" y "cogida de la mano" con uno de los acusados cuando comenzaron el resto a entrar en el portal donde tuvo lugar la presunta violación, pensó que "iban a fumar un porro", "no sitió intimidación", "no gritó" y "no despertó desnuda y sola".

Así ha concluido que todo lo ocurrido aquella noche "se trata de una relación sexual consentida y placentera".

Del mismo modo, ha afirmado que en el juicio "no se ha acreditado" que la joven denunciante sufra estrés postraumático, en alusión a la polémica fotografía subida a las redes por la víctima un mes antes de la celebración del juicio en la que aparecía con una camiseta en la que podía leerse: "Hagas lo que hagas, bájate las bragas".

También, ha negado además que sus clientes sean autores de alguno de los vídeos grabados, ya que estaban en los móviles de los otros dos imputados, un militar y un guarida civil, y también cualquier relación con el robo del móvil de la chica que reconoció este último el primer día de juicio.

"No son modelo de nada", incluso "imbéciles" en algunos aspectos, "simples" y "primarios" con el fútbol o la relaciones sexuales, "cuantas más mejor", pero son "buenos hijos" y se les "está destruyendo" sin que hayan cometido el delito", ha asegurado instantes antes de pedir al tribunal su absolución.

Respecto a los testigos que han ido pasando por la sala 102 de la Audiencia de Navarra ha destacado que ninguna de las acusaciones citara a testificar a la policía municipal que tomó declaración a la joven, y al respecto ha manifestado que "se le aportó de manera deliberada y consciente" como se vio cuando declaró en la sala convocada por él que la chica sabía que le habían grabado y no lo hizo constar en su denuncia.

De igual forma se ha referido a la ausencia de algún informe medico de psicólogos o terapeutas después de año y medio, algo que "no es un error o un olvido, es que no existe tratamiento".

Por ultimo ha retomado la declaración del medico de urgencias que vio leves erosiones "compatibles" con una agresión sexual, "pero se le olvidó que con unas relaciones consentidas podían haber sido igual"

EL ORDEN DE LA ÚLTIMA JORNADA

La última sesión está dedicada a las conclusiones de las defensas de los acusados y a la última palabra de estos si quiere hacer uso de ella.

Esta sesión y la de este lunes son las dos única que el tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia ha permitido abrir al público y los medios de comunicación.

Ayer fue el turno de las acusaciones, y en el suyo la Fiscalía dio por "acreditado" que los imputados actuaron de forma "conjunta y coordinada", sin el consentimiento de la víctima, que se vio "sometida" y "sin posibilidad" de resistirse.

De igual forma ha considerado probado que también concurrió un delito contra la intimidad por los vídeos que grabaron los acusados, y que todos ellos son culpables del robo del móvil de la joven, con el que la dejaron "indefensa".

Mantuvo así su petición de 22 años y 10 meses de cárcel para cada uno de los procesados, que la acusación particular elevó hasta 24 años y 9 meses y las populares, ejercidas por el Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Pamplona, hasta casi 26 años.

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