SUCESOS

La banda rumana detenida por el asalto de empresas cobraba la renta garantizada y vivía en pisos del Gobierno foral

Enviaban el dinero obtenido, hasta 46.000 euros en el caso de uno de los detenidos, a su país por lo que será imposible recuperarlo tras declararse insolventes.

Letrina instalada por el Ayuntamiento de Pamplona en el asentamiento rumano instalado con varias chabolas en Santa María la Real. IÑIGO ALZUGARAY
Letrina instalada por el Ayuntamiento de Pamplona en el asentamiento rumano instalado con varias chabolas en Santa María la Real. IÑIGO ALZUGARAY  

La organización criminal desarticulada tras cometer numerosos robos en empresas de toda la Comunidad foral recibía ayudas sociales del Gobierno de Navarra y parte de sus miembros habían estado viviendo en el asentamiento chabolista que contó con colaboración del Ayuntamiento de Pamplona hace un año.

Un total de 14 personas de nacionalidad rumana, 10 hombres y 4 mujeres, han sido detenidos. Cinco individuos han ingresado ya en prisión a petición del juez de instrucción y el resto están imputados por pertenencia a organización criminal y cometer al menos una treintena de robos con fuerza.

Según ha podido conocer este medio, parte de las personas detenidas en esta operación conjunta de la Policía Foral y la Policía Nacional son algunos de los ciudadanos rumanos que estuvieron viviendo durante la primavera de 2016 en un asentamiento chabolista situado en Lezkairu, en una parcela ubicada tras el Club de Tenis de Pamplona.

Durante semanas varias familias rumanas se asentaron en este descampado, en el que el Ayuntamiento de Pamplona dirigido por Joseba Asirón llegó a actuar colocando una letrina para mejorar las condiciones higiénicas de los okupas de esta parcela propiedad, en partes iguales, del barrio de Lezkairu y al Club de Tenis.

Además, tal y como ha averiguado Navarra.com, varios miembros de esta organización criminal residían actualmente en pisos de realojo del Gobierno de Navarra y cobraban la renta básica garantizada de los servicios sociales, con ingresos mínimos de 420 euros. Por su parte, disponían de acceso totalmente gratuito al sistema sanitario y educativo.

Los detenidos se dedicaban al negocio de la chatarrería, por lo que sus asaltos a empresas iban destinados a robar perfiles galvanizados, piezas de acero de grandes dimensiones, motores, bobinas de cobre, máquinas, material eléctrico o calderas, además de dinero y joyas.

Los arrestados se dedicaban a robar material susceptible de venderse en chatarrerías para enviar después a Rumanía el dinero obtenido, hasta 46.000 euros en el caso particular de uno de los detenidos y con un golpe valorado en hasta 600.000 euros en Mutilva.

Ahora los detenidos se han declarado insolventes, por lo que será imposible recuperar el dinero que enviaban a su país de origen vía aérea desde Zaragoza, en cantidades máximas de 10.000 euros, que es el máximo que que permite la legislación.

La “Operación Odesa/Makila” que ha permitido su detención sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones, tanto de ramificaciones de la banda en el País Vasco como posibles delitos de receptación por parte de algunas chatarrerías que adquirían el material robado.

Te puede interesar

  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.