SOCIEDAD

El euskera se impone al castellano en Pamplona: así se rotulan los carteles en los parkings de la ciudad

Algunos vecinos se han quejado de que el euskera aparezca destacado en negrita y con tipografía más grande frente a la usada para el castellano.

Cartelería usada en uno de los parkings de Pamplona.
Cartelería usada en uno de los parkings de Pamplona.  

A pesar de que la mayoría de la población que reside en la Comunidad foral no habla euskera, los esfuerzos del cuatripartito por imponer la lengua vasca en todo el territorio van dando sus frutos.

No resulta extraño encontrarse en la capital navarra con carteles bilingües, pero sí choca que algunos de estos rótulos den prioridad al euskera sobre el castellano. Se trata de una situación que ya ha sido criticada por varios vecinos de Pamplona.

Concretamente, la denuncia hace referencia a uno de los aparcamientos del corazón de la ciudad en el que, tras una reforma emprendida este verano, se ha aprovechado para cambiar la cartelería de todo el negocio.

Lo curioso es que, en la mayoría de los carteles, el euskera prevalece sobre el castellano en ubicación, tamaño y grosor de la letra.

Así, los nuevos rótulos muestran en negrita y con una tipografía 'superior' los nombres en lengua vasca de algunas de las salidas de este aparcamiento pamplonés y, además, lo hacen en primer lugar.

La titularidad privada de este establecimiento garantiza que la dirección pueda realizar los cambios que estime oportunos, pero resulta relevante que estas modificaciones se produjeran tras la llegada del cuatripartito al Gobierno de Navarra y la aprobación, en el pleno del Parlamento de Navarra del pasado 22 de junio, de la modificación de la Ley del Vascuence.

El cambio de esta ley introdujo ya algunos cambios de calado para la sociedad navarra en la que se desdibujaron los límites de la llamada 'zonificación', permitiendo que un buen número de consistorios forales pudieran acceder a la zona mixta sin mayores problemas, pero impidiendo que pudieran dar marcha atrás en el caso de querer abandonarla.

Así, una vez 'euskaldunizado' el municipio "no se podrá recortar ese derecho", aseguró la propia portavoz y consejera de Educación del Gobierno de Navarra, María Solana.

Entre las medidas que establecen ese paso adelante del euskera está la de regular la toponimia.

En un principio, la denominación oficial de las localidades será la existente, salvo que exista una denominación distinta y tradicional en euskera, que podrán utilizarse ambas.

Así lo dicta la normativa navarra y el Gobierno de Barkos la interpreta a su manera permitiendo que los municipios que lo deseen puedan usar su nombre en euskera, aunque no sea ni siquiera conocido.

Por ejemplo, la localidad de Ujué ha pasado a denominarse también Uxue desde este año.

No se trata de los únicos cambios que el cuatripartito ha realizado en relación con el euskera, idioma que además fomenta con un goteo constante pero millonario de ayudas para su estudio, su uso en los medios de comunicación o el apoyo a publicidad sesgada que impulsa la oficialidad por todo el territorio foral.

Asimismo, otra de las primeras acciones de Barkos al frente del Ejecutivo foral fue la de modificar el logotipo oficial del Gobierno de Navarra y anteponer también el euskera al castellano, como ha ocurrido ya en algunos de los principales parkings de la ciudad.

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