FERIA DEL TORO

Curro Díaz: "La pena es que no haya embestido el toro y poder romperme el alma; ser torero es lo más bonito del mundo"

La corrida de los Pedraza de Yeltes ha estado marcada por el componente psicológico tras el drama del fallecimiento de Víctor Barrio.

Cuarta corrida de Fería con toros de Pedraza de Yeltes para los toreros Curro Díaz, Iván Fandiño y Juan del Álamo (8). IÑIGO ALZUGARAY
Cuarta corrida de Fería con toros de Pedraza de Yeltes para los toreros Curro Díaz, Iván Fandiño y Juan del Álamo (8). IÑIGO ALZUGARAY  

La cuarta corrida de la Feria del Toro ha estado impregnada de una extraña sensación: el dolor por la pérdida de Víctor Barrio, el torero muerto en la plaza de Teruel este sábado. Toreros y público volvían a llenar una plaza, esta vez con la tristeza de recordar lo fatídico que puede ser una lucha entre el toro y el hombre en la arena. Así se ha demostrado con un minuto de silencio realmente sentido.

Después Curro Díaz, Iván Fandiño y Juan del Álamo han intentado hacer lo posible con unos flojos toros de Pedraza de Yeltes, siempre con el recuerdo de Barrio en la cabeza.

CURRO DÍAZ, LA TERAPIA DE ENFRENTARSE AL TORO

Sólo 24 horas antes estaba portando a su compañero, descosido por un brutal toro, hasta la enfermería de la plaza de Teruel; unos minutos más tarde, él mismo tendría que sacrificar al toro que había matado a Víctor Barrio. Y un día después, Curro Díaz ha dejado atrás cualquier miedo para intentar brindar su mejor toreo al malogrado Barrio.

Podía haber intentado pasar de puntillas, cumplir e intentar volver cuanto antes a la normalidad, si es que eso ahora es posible, pero Díaz se ha entregado en el coso pamplonés. "La pena es que no haya embestido el toro para romperme el alma; ser torero es lo más bonito del mundo". Así de claro se ha manifestado el torero de Linares en declaraciones a Movistar Plus.

Los astados de Pedraza de Yeltes, debutantes en la Feria, no han estado a la altura de la corrida. De su lote, Díaz ha señalado que el primer morlaco "no embestía, pegaba un tornillazo feo a mitad del muletazo; luego el toro se ha desentendido". En el segundo, el diestro ha intentado aprovechar la frescura inicial: "Lo que sea pronto y en la mano; si hubiera durado un poco más, pero no lo he matado como quería". Al final Curro Díaz no ha podido sacar la emoción que le inundaba por dentro, pero se ha volcado sobre la arena de Pamplona.

IVÁN FANDIÑO, EL BRINDIS POR BARRIO Y SU FAMILIA

Muy concentrado, muy consciente del peligro, más latente que nunca, de saltar al ruedo. Así se ha mostrado Iván Fandiño desde los momentos previos al paseíllo. Y una vez que ha salido a la arena su primer ejemplar, el vasco ha vuelto a encontrar esas sensaciones que le llevan a exponerse por su pasión; la pena, como él mismo ha afirmado, es que el animal no le ha seguido: "El toro me ha marcado el sitio, venía y no se iba, se quedaba abajo... He intentado lidiarlo lo más rápido posible porque iba a menos".

En el segundo ha apostado un poco más, pero el toro también se ha desinflado rápidamente. "Al principio he atisbado cosas muy buenas, me regalaba buenas embestidas, pero ha sido un espejismo". Tanto ha sido así que el toro se ha arrimado a burladeros y matarlo se ha convertido realmente complicado. Uno de los banderilleros ha volado por los aires cuando el morlaco ha embestido partiendo desde el suelo. "Para matar a un toro así hay que ser realmente habilidoso, la salida ha sido verdaderamente difícil", ha explicado Fandiño.

En el brindis de su segundo toro, el diestro de Orduña ha querido mandar un mensaje de condolencia a la familia de Barrio: "Todo mi ánimo y todo mi apoyo está con su familia".

JUAN DEL ÁLAMO, GESTOS DE ENTREGA PARA VÍCTOR BARRIO

"Vengo ilusionado, pero con la lástima del compañero y amigo Víctor Barrio; ojalá Dios lo tenga en gloria y nos pueda ver, nos acordaremos todos de él", así ha arrancado la tarde Juan del Álamo, con un emocionante mensaje dirigido al torero fallecido en Teruel.

De la misma forma, el salmantino ha brindado su primer toro a la familia de Barrio y al desaparecido diestro: "Un torero de los pies a la cabeza, va por ti, compañero". Y ha aprovechado los pocos buenos momentos que el astado de Pedraza de Yeltes le ha brindado. "Se ha ido desentendiendo", ha argumentado Del Álamo, "pero ha habido momentos en que lo he entendido y he podido pegar buenos muletazos".

Poco había que rascar en el segundo de su lote, que también ha acabado acudiendo a las tablas para morir, imposibilitando al diestro entrar con el estoque. "Se tapaba con el descabello y ha sido complicado", las palabras a los micrófonos de Movistar Plus con las que Juan del Álamo ha despedido esta corrida convertida en homenaje a Víctor Barrio.

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