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Mariló Montero, sobre los abusos: "Siempre que se me ha tratado mal en el trabajo lo he denunciado"

La estellesa ha recibido recientemente el premio "Periodista del año 2017" por la fundación de donantes de sangre Fundaspe.

La navarra Mariló Montero durante una entrevista. ARCHIVO
La navarra Mariló Montero durante una entrevista. ARCHIVO  

Mariló Montero ha hablado en una entrevista del tema de los abusos, al preguntarle sobre "La Manada", y de cómo ha educado a sus hijos en este aspecto y en la solidaridad. También ha querido aclarar varios rumores de su posible vuelta a la televisión y de su vida en Nueva York.

Parece que la vida le ha cambiado a la periodista de Estella después de introducirse en el mundo de las donaciones, por el que recibió el premio a Periodista del año 2017 por la fundación de donantes de sangre Fundaspe.

Pregunta: ¿Qué dicen tus hijos de el tema de las donaciones?

Mariló Montero: Todos tenemos responsabilidad para infundir este tipo de solidaridad en nuestros hijos, somos muchas las personas que estamos hablando de nuestras familias para que sean donantes, para que sean generosos y para que tengan una responsabilidad civil y social.

P.: Teniendo a los dos padres periodistas, ninguno de tus hijos se ha querido dedicar al periodismo...

M.M.: Eso habrá que preguntárselo a ellos.

P.: ¿Qué opinas de los sucesos que está habiendo últimamente de la gente joven, véase La manada, la chica de 15 años...?

M.M.: ¿Qué pasa? ¿Nos hemos vuelto un poco locos? ¿Estamos yendo para atrás? ¿Las mujeres no hemos conseguido nada? En primer lugar, quizás la parte positiva de toda esta desgracia terrible es que se conozca más. Los abusos hacia las mujeres han existido toda la vida, las mujeres eran objetos a los que no se les permitía trabajar, en la época medieval se las tenía como prostitutas y no se las respetaba y aguantaban matrimonios de conveniencia. Afortunadamente, estamos ahora conociendo esas desgracias y nos hacen luchar contra ellas. Por eso, tenemos que defender el machismo desde un buen punto de vista, que es el que los hombres nos defiendan a nosotras, y un sistema educativo desde el inicio compartido y que haya igualdad desde la raíz.

P.: ¿Te ha pasado alguna vez que te has sentido abusada?

M.M.: Yo lo he dicho siempre cuando he sido injustamente tratada en el trabajo. He contado que yo tuve un jefe que no me iba a subir el sueldo porque mi marido tenía dinero, mientras que a mi compañero, que hacía menos, porque yo era la directora del programa, le iba a subir el sueldo porque tenía dos divorcios. Yo lo he dicho siempre, cuando se me ha tratado mal en el trabajo me he ido a recursos humanos y lo he denunciado. Otra cosa es que en España las mujeres que han denunciado que han sido abusadas no se atreven a decir el nombre del agresor, porque son ellas las que van a perder el trabajo. Aquí no somos heroínas en ese aspecto.

P.: ¿Ese miedo se lo has trasladado a tu hija, que, además, tiene un trabajo en el que se expone mucho físicamente?

M.M.: A mis hijos siempre, tengo un varón y tengo una hembra, y la educación desde la raíz ha sido el respeto hacia la persona que esté a tu lado, sea quien sea y de la condición que sea. Todos tenemos los mismos derechos.

P.: ¿Cómo estás viviendo el alejarte de los cachorros?

M.M.: Los padres educamos a los hijos para que se vayan independizando de nosotros, porque afortunadamente o por desgracia les hemos tenido que llevar al extranjero, porque el sistema educativo español todavía está muy debilitado con respecto a hablar las lenguas y los idiomas en los colegios, y no tener que sufrir ese desgarro de alejarte de ellos para que aprendan un idioma. Así, los padres también nos educamos en independizarnos de los hijos.

P.: ¿Has sentido la sensación del nido vacío?

M.M.: Hay que trabajar en ello. No, afortunadamente no.

P.: ¿Qué está haciendo Rocío ahora?

M.M.: No para, está trabajando.

P.: Estuvo en Nueva York cuando estuviste con ella.

M.M.: Es una cosa que me viene bien aclarar. Yo me fui a vivir a Nueva York sola, mi hija es independiente, ya trabaja, no necesita a su madre para que sea su agente personal, tiene a Fernando Merino, y yo no me encargo de su profesión, me encargo de ser su madre, pero a Nueva York me fui a vivir sola.

P.: ¿Te ha cambiado mucho Nueva York?

M.M.: Todas las experiencias cambian, hasta ser donante te cambia la vida, te hace ver a las personas de otra forma.

P.: ¿Tú eres una persona vital?

M.M.: Yo estoy viva, claro.

P.: Me imagino que está usted orgullosísima de que le hayan nombrado Periodista del año 2017.

M.M.: A mí me ha gustado mucho que se valorase la faceta de escritora, y en realidad la emoción que transmití en ese artículo es la esencia de la vida de Martín, que ha dedicado toda su vida al trabajo de aunar a todas las hermandades que antiguamente estaban aisladas en España, porque donaban sangre de una forma aleatoria y desorganizada. Su historia me emocionó y quise transmitirla así.

P.: A usted le han reconocido en muchas ocasiones. ¿Le enorgullece de una forma especial este premio? ¿Le gusta mostrar esa faceta suya que igual no es tan visible?

M.M.: Hoy estoy especialmente contenta porque, además, he dado visibilidad al trabajo de miles de personas que donan órganos, que donan sangre, y subrayamos además que queremos que sean donantes constantes. Hay muchas personas que nos oyen hablar de las donaciones y van un día y donan sangre, pero la sangre caduca, entonces no puede quedarse en el banco, la sangre en sí hace falta que se esté renovando constantemente. Ser constante es que los hombres puedan ir 4 veces al año y las mujeres, 3.

P.: Un tiempo después de dejar Televisión Española, ¿cómo se ve? Si mira hacia atrás, ¿cómo valora este tiempo que se ha tomado?

M.M.: Entusiasmada, porque estoy trabajando muchísimo, estoy muy dedicada a divulgar las cosas que desgraciadamente no salen en los medios de comunicación. Cuando se hacen convocatorias de bondad humana, hemos quitado de los periódicos esas páginas, hemos quitado de los informativos la mayoría de asuntos que realmente tienen que ver con la bondad. Estamos además en un momento de reflexión, de tratar de destacar lo bueno de cada uno de nosotros, en vez de los defectos.

P.: Estábamos tan acostumbrados a verla en la televisión que, de repente, nos cuesta todavía no encontrarla en la pequeña pantalla, ¿en qué dedica su tiempo?

M.M.: Mi tiempo lo dedico a lo que lo dedicaba, lo que ocurre es que la televisión quizás eclipsó lo que yo ya hacía.

P.: Hace poco se estuvo hablando de que volvía a Mediaset, en un programa de viajes por EE UU, y todo quedó de repente paralizado.

M.M.: Afortunadamente, recibo ofertas televisivas, pero todavía no me ha enamorado ninguna.

P.: No es porque no lleguen, sino porque usted no las quiere.

M.M.: Yo tengo que dar las gracias, porque sigo en contacto con todos los medios de comunicación, y yo espero que algún día me enamore uno de esos proyectos.

P.: ¿Llevas tanto en la televisión que le ha dejado de gustar, o ha cambiado usted?

M.M.: Es mi vocación. Los medios de comunicación, la televisión, la radio y escribir es lo que he hecho siempre. Llevo 33 años de carrera.

P.: Dice que ahora está muy centrada en esto, ¿hay alguna motivación de cambiar su carrera profesional?

M.M.: Yo siempre he sido así, no he cambiado nunca, no creo en las personas que dicen cuando se confiesan "yo soy lo que los demás ven de mí", lo dicen porque les miran bien, pero yo sé quién soy y sé quién he sido siempre.


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