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Una historia para el domingo: la amistad de una niña de 4 años y un anciano le ayuda a superar la pérdida de su esposa

Dan se cruzó por su camino y Norah gritó de felicidad: "¡Hola persona mayor! ¡Hoy es mi cumpleaños!".

Una historia para el domingo la amistad de una niña y un anciano que le ayuda a superar la pérdida de su esposa. EP
Una historia para el domingo la amistad de una niña y un anciano que le ayuda a superar la pérdida de su esposa. EP  

Norah Wood y Dan Petersen eran dos personas completamente desconocidas hasta que el destino quiso que sus caminos se cruzaran. Ella tiene 4 años recién cumplidos y él 82. Ambos se encontraban en un supermercado el día que se conocieron y el día en que sus vidas cambiaron para siempre.

El pasado 28 de septiembre Tara Wood, madre de Norah, y la pequeña se encontraban haciendo la compra cerca de su casa en Augusta, Georgia, para comprar algunos pastelitos para celebrar su cuarto cumpleaños. En un momento dado, Dan se cruzó por su camino y Norah gritó de felicidad: "¡Hola persona mayor! ¡Hoy es mi cumpleaños!".

En un primer momento el hombre frunció el ceño, según contó Tara a una cadena de televisión, aunque enseguida se le fue suavizando hasta que preguntó a la niña: "¿Cuántos años cumples hoy?". A partir de aquel momento, Norah y Dan estuvieron charlando durante un buen rato y hasta se tomaron unas cuantas fotografías.

Tara cuenta que a medida que iban pasando los minutos, la cara del señor Petersen había cambiado por completo. "Se veía una persona completamente diferente". Después de aquello, Norah agradeció al señor Dan por las fotografías y lo que respondió emocionó tanto a Tara que que quiso compartirlo en Facebook con amigos y familiares: "Señorita Norah, esta es la primera vez en mucho tiempo que me he sentido feliz de verdad".

 

La publicación de la historia y las fotografías en Facebook llegó a oídos de una mujer que conocía a Dan y no dudo en usar la red social para agradecer lo que ella y su hija Norah habían hecho por el anciano. "Su mujer murió en marzo y él cayó en una enorme depresión", contó la mujer. "Aquella fue la primera vez que vi a Dan sonreír desde que su mujer se murió".

Posteriormente, Tara consiguió el teléfono de Petersen y lo llamó para que se vieran de nuevo. "Eso sería maravilloso", dijo. "No he dejado de pensar en esa niña. Me inspiró". El encuentro se produjo en la casa de Dan, que se presentó completamente cambiado. Se había cortado el pelo, afeitado y puesto colonia.

Desde entonces, Norah y su madre han estado visitando periódicamente a Petersen y le han ayudado, incluso, a celebrar su 82 cumpleaños.


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