PAMPLONA

Un centenar de familias afectadas en las escuelas infantiles de Pamplona se unen para pedir plazas en castellano

A través de un comunicado, solicitan al Ayuntamiento de Pamplona plazas en castellano en Donibane y Fuerte Príncipe. 

Javier Induráin, Ariadna García Prado y Amaya Casado, representantes de los padres de las escuelas infantiles afectadas. PABLO LASAOSA
Javier Induráin, Ariadna García Prado y Amaya Casado, representantes de los padres de las escuelas infantiles afectadas. PABLO LASAOSA  

Cerca de un centenar de familias de los centros de Donibane y Fuerte Príncipe firman este jueves un comunicado en el que piden a Asirón y a su gobierno municipal que oferten plazas en castellano en estas escuelas infantiles. 

Lo hacen después de que hace un año, el Ayuntamiento de Bildu decidiese junto al resto del cuatripartito, imponer el euskera en estos centros sin opción a la educación en castellano que los padres de estos niños habían elegido para ellos. 

Un año después, los padres reflexionan sobre las explicaciones que les llegaron en su momento desde el consistorio, contrarias a las que esta vez se exponen a la hora de abrir una línea de enseñanza en euskera en Casco Antiguo y San Jorge, pero manteniendo la de castellano. 

A través del siguiente texto, firmado por más de 90 padres de alumnos, quieren defender de nuevo su derecho a que sus escuelas infantiles "abran de nuevo oferta de plazas en castellano en convivencia con las ya abiertas en euskera". Además, dentro de su escrito invitan también a que se reflexione sobre los datos que arroja la última de las encuestas publicada sobre el asunto, en el que la proximidad del centro es clave y prioritario a la hora de elegir dónde educar a los más pequeños. 

 

El texto presentado se reproduce íntegramente a continuación: 

"Hace una semana nos enteramos que el Gobierno de Navarra ha decidido abrir una línea de enseñanza en euskera en las escuelas infantiles del Casco Antiguo y San Jorge (ambas tenían oferta en castellano). Hace un año, a nuestros hijos, ya escolarizados, les tocó dejar su escuela infantil porque el Ayuntamiento impuso el modelo en euskera. Y no hubo manera de convencer al Ayuntamiento para que implementase el modelo en euskera de modo gradual, respetando el ciclo educativo de nuestros hijos o para que alternativamente abriese nuevas líneas en euskera, en convivencia con la oferta en castellano existente. Su respuesta fue siempre "no".

La concejal de cultura Maider Beloki insistía en que no se podía abrir dos líneas en castellano y euskera en el mismo centro porque técnicamente era imposible. Pero nadie nos explicó cuáles eran los problemas técnicos, probablemente porque no había tales problemas. Y un año más tarde, y con menos prisas, resulta que sí se puede. 

Suponemos que comprenderán nuestra frustración al ver que una estrategia que podría haber dado respuesta a las necesidades de ambos colectivos, castellanos y vasco-parlantes, rechazada previamente por el Ayuntamiento, es ahora posible en otras escuelas de similares características, sin romper la gradualidad y progresividad en la enseñanza. No sabemos si el Gobierno de Navarra ha seguido esta estrategia por convicción o porque legalmente no es viable hacerlo como se hizo hace un año en las escuelas de nuestros hijos.

Como saben, el proceso legal que las familias abrimos en contra de la transformación de Donibane y Fuerte Príncipe al euskera, así como el traslado de Hello Rochapea, sigue su curso.  La actitud del Gobierno de Navarra parece que viene a darnos la razón: probablemente solo a él le compete hacer cambios de este tipo en las escuelas infantiles de Pamplona y, además, es posible que esté siendo especialmente cuidadoso, a diferencia del Ayuntamiento, en no vulnerar la Ley Foral del Vascuence.

En cualquier caso, nos alegra la decisión del Gobierno de Navarra porque abre la posibilidad de que las escuelas infantiles de Donibane y Fuerte Príncipe abran de nuevo oferta de plazas en castellano, en convivencia con las líneas ya abiertas en euskera. Ofrecer únicamente un modelo en euskera en estas dos escuelas no tiene sentido en base a los datos de la última encuesta realizada a la población de 0 a 3 años de Pamplona.

En Donibane, solo el 17% de las familias dicen haberla elegido por la oferta en euskera.  Y en Fuerte Príncipe, el 40% la han elegido por la oferta en euskera, pero el 46,7% de sus usuarios proceden de barrios del extrarradio de Pamplona y no del barrio de la Milagrosa. Teniendo en cuenta que las familias valoran como prioritario, según la citada encuesta, la cercanía de la escuela con respecto al domicilio, tanto San Juan como La Milagrosa deberían tener una Escuela pública infantil con oferta de plazas en castellano. Confiemos en que los datos de esta encuesta sirvan para algo.

Firmado: Las familias afectadas por el cambio de modelo lingüístico en las EEII de Pamplona"


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